¡¡FIESTA DE LA VENDIMIA

DE REQUENA!! La noticia, por el radar

de los labios, se calza las botas de siete

leguas, sube y baja, corre y trisca, y

todo el Levante se moviliza. Requena,

en un clamor de Epifanías, lanza su

voz morena por la Rosa de los Vientos.

Ya todos invita a presenciar, en calor

y olor de poesía, el nacimiento de su

primer mosto. Y a homenajearle, como

a tan alto señor conviene, en una Fiesta

de contenido barroquismo levantino.

Con este tembloroso vino primero logra

Requena el instante más pleno de su

vida anual. La ciudad expresa, en un

solo vocablo fugitivo y enorme, toda

la sustancia de su ser. Al saltar, cantarin,

por la piquera el vino virgen, la Requena

campesina, asentada en una Geografía

de esperanza, pronuncia su palabra

inextinguible.

     Requena, hoy como siempre, brinda

al mapa su sangre y sus sarmientos. Al

mundo envía, por amplia vena, el apretado

amor de su bobal. En alto el corazón

y con la copa llena os decimos:

Requena, hermanos, es un descanso de

buen vino.