Requena os llama:
         Eco y ala sobre todas las rutas camineras, lanza su júbilo a la Rosa de los Vientos.
         Os convoca con su corazón del verano, cuando sus viñas alborotadas y solemnes, piden tiempo de alegría y fiesta.
          A vosotros, requenenses de páramo y llanura, Ios que hacéis crecer el laurel y el mirto heroico, en sus colinas, con el sudor del golpe de azada diario, en el mar morado de su tierra.
        A los que Ausentes, añoráis el recuerdo adolescente, dejado en sus viejas callejas, recorriendo los caminos antiguos de sus piedras milenarias, Santos de granito y luna en el milagro gótico de Santa María.
         A los que volvéis de otras ciudades lejanas, a compartir el tiempo de la vendimia y el pan tierno, y unís vuestras voces al cántico del agua que baja de sus montes a la ciudad, olivo y claridad reunidos en su Fiesta.
         Ciudad de yedra altiva y rosas estivales, hidalga y labradora, inmortal y sencilla, mística y rebelde, Madre Nuestra, de manos suaves como sus uvas.
         Os llama y convoca a su tiempo de júbilo y vuelo de pájaros alborotados.
         A todos, hombres de mirada altiva y corazón puro, amigos, hermanos, hombres de todas las tierras y lugares, REQUENA, derramándose como sus vinos hacia las tierras de litoral limpio, anclada en su tránsito de Meseta e historia, con su palabra tremante de paz y de fiesta, os llama, para borrar y olvidar juntos, tiempo de ira y naufragio, tristeza o desesperanza.
         Señora del vino y del trigo maduro, os acoge en sus tierras y cielo purísimo, y os da, hidalgamente, su Tiempo de Alegría y Júbilo en sus Fiestas de Septiembre.

 

Angelina García