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La Viticultura en los principales países productores de uva, está pasando por una situación bastante difícil, como consecuencia de que el consumo de vino no responde en la misma proporción en que se podría aumentar el cultivo de la vid; ni tan siquiera es capaz de poder absorber la producción de las plantaciones que ya existen. Varios factores intervienen para que la demanda de vino sea limitada en estos momentos. Por un lado nos encontramos con la introducción frecuente de nuevas bebidas, que apoyadas por potentes capitales económicos hacen una propaganda intensiva para atraer la atención del público; por otra parte tenemos esa tendencia del consumidor a cambiar de gustos, inclinándose por la novedad, sin parar a pensar, en la mayoría de los casos, en el precio ni en las verdaderas cualidades del producto que consume. |
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El vino, pese a sus extraordinarias cualidades organolépticas, higiénicas y degustivas se puede considerar que para la nueva generación va perdiendo puntos, particularmente en los países en que se encuentra en abundancia, como sucede en España; hablamos de los vinos corrientes, que un litro cuesta 7 pesetas, y son muchas las personas, sobre todo entre la juventud, que lo consideran como una bebida vulgar y corriente y, por el contrario, se inclinan por los zumos, refrescos y la cerveza, bebidas que no tienen nada de particular y cuyo valor positivo es bastante inferior comparada con el vino y el mosto, y pagan tan conformes dos o tres veces más de lo que le cuesta el vino. Esta es la realidad. No es falta de propaganda a favor del vino, puesto que se trata de la bebida más antigua y conocida por todo el mundo; ni tampoco que el precio de costo del vino sea caro para el consumidor; cuando tenemos, por ejemplo, la cerveza, que puede considerarse como una bebida vulgar y corriente y se paga casi el doble que el vino, y las cualidades higiénicas, biológicas y nutritivas son bastante más inferiores a las que posee el mosto de uva; y no vamos a hablar de los zumos que hay en el mercado, ni de las bebidas exóticas como las "colas", etc., porque entonces si comparamos precios y valores positivos, la diferencia es mucho más grande, de un 300 a un 400 por 100 con relación al mosto.Todo ello da lugar a que nos preocupemos y pongamos alerta a los viticultores y estudiemos a fondo, como técnicos, las posibilidades del mosto; puesto que en estas bebidas que hacen hoy la competencia al vino, en la mayoría de los casos juegan intereses extranjeros, los que a su vez que explotan al consumidor, haciéndole pagar unos precios abusivos comparados con el precio de costo, perjudican los intereses vitícolas al restarle consumo al vino; una de las principales ramas de la economía nacional. Por otra parte nos encontramos que mientras la inversión agraria de los viticultores para producir 100.000 Hl. de vino se eleva a más 150 millones de pesetas, más otros 35 millones en bodegas, se tenga que estar a merced de unos productos que tienen mucho más de química que de jugos naturales. Tampoco se puede pensar como solución al problema vitícola, la creación de grandes alcoholeras para destilar el vino y aprovechar los subproductos de vinificación; puesto que la influencia que puede tener para el viticultor es casi insignificante comparada al capital invertido y los gastos que ha de hacer en sus viñas en el año.Dejando a un lado el consumo de vino, el consumo de alcohol y el aprovechamiento de los residuos de vinificación; vamos a referirnos a las posibilidades del mosto, ya que en definitiva para el agricultor le da lo mismos que la totalidad de las uvas vayan a parar para elaborar vino, o que una parte de estas se destinen para obtener mostos no fermentados; lo interesante es que se puedan mantener los precios de la uva con relación a los costos del nivel de vida. Hemos dicho que existe una tendencia que va en aumento por la demanda de bebidas sin alcohol, zumos de frutas y refrescos, y de cerveza, cuyo contenido en alcohol se puede considerar sobre 3 grados. En vez de ir en contra de esta corriente, no cabe duda que es más fructífero ver el modo de amoldarse a ella. Si una parte del público tiene inclinación por los zumos, refrescos y bebidas con poco contenido de alcohol; no es tarea fácil hacerle cambiar al menos por varios años. Así, pues, soy bastante excéptico a que pueda dar resultados positivos aferrarse solamente a la idea de decir que se beba vino; cuando se da el caso frecuente que una mayoría de nosotros, en ocasiones en que podría ser apropiado el consumo de vino, preferimos otras bebidas, aun a sabiendas que va en contra de nuestros intereses. Por lo tanto, sin dejar de apoyar el consumo de vino, juguemos a dos palos con el mosto; no solamente elaborando vino, sino también para fabricar, si es necesario, nosotros mismos, todas esas bebidas a las que venimos refiriéndonos, puesto que se encuentran dentro del plan de desarrollo agrícola y están declaradas de interés preferente. Con el mosto, sin necesidad de otros edulcorantes, se pueden obtener todos los zumos y refrescos que existen en el mercado e inclusive algunos nuevos, con mejores cualidades biológicas y nutritivas que los que se fabrican con azúcar, y a unos precios de costos normales, y en la mayoría de los casos con unas cualidades degustativas bastante mejores. Esto es una cosa ya comprobada y demostrada industrialmente por el Ministerio de Agricultura, por lo que no puede caber duda alguna sobre este particular. En cuanto a la cerveza, vamos a hacer una breve historia de los trabajos que hemos venido realizando: En un principio, entre los estudios que teníamos en cartera se encontraba la obtención de una bebida similar a la cerveza fabricada con mosto. Se hicieron diferentes ensayos para establecer las mejores condiciones organolépticas con relación al contenido de alcohol (grado), extracto y lúpulo; y en efecto, pronto dimos con una bebida que en presentación, aroma y paladar puede decirse que no se diferenciaba gran cosa de las cervezas que venimos consumiendo, puesto que es estupenda y a un precio de costo relativamente bajo; como lo demuestra el hecho de que con un litro de mosto de 12º Baumé, Grado Brix, 21'6, se obtiene dos litros, y si bien no se le podría llamar cerveza, puesto que los principios de la elaboración son distintos al sustituir la cebada por mosto, resulta una bebida muy refrescante y grata al paladar, resaltando el sabor y aroma propio del lúpulo, y a un precio de costo inferior a 3 ptas. litro. Paralelamente a este ensayo que pudiéramos llamar tipo cerveza, hemos venido realizando otros con el fin de obtener una bebida partiendo exclusivamente del mosto azufrado, cuyas características naturales responden a 3 grados de alcohol, aproximadamente y alrededor de unos 5° Baumé, gaseada, muy refrescante y con un sabor y aroma gratamente afrutado; por lo que no se parece en nada a la cerveza. La técnica ha ido orientada para conseguir una bebida nueva, barata y fácil de obtener, y el resultado ha sido francamente satisfactorio, por cuanto las cualidades orgalépticas son extraordinariamente buenas y con un precio de costo de fabricación, incluyendo todos los gastos, a 3'40 pesetas litro; partiendo de mostos azufrados a 34 pesetas, grado y Hl; y, con unas condiciones magníficas para consumirla lo mismo niños, mujeres y ancianos, en las comidas, con el aperitivo o simplemente como refresco; y con un poder nutritivo de 600 calorías litro. Esto da lugar a que a la vista de sus estupendas cualidades y su reducido precio de costo, pensemos que está llamada a representar un importantísimo papel, contrarrestando en parte la influencia que pueda tener la cerveza sobre la reducción del consumo de vino y de mosto. Por consiguiente; a medida que vamos profundizando en las cualidades que posee el mosto sin fermentar, más seguros estamos de que el porvenir y la revalorización de nuestras viñas se encuentra en el mejor aprovechamiento industrial del mosto, y es necesario llegar al convencimiento, tanto de industriales como de los viticultores, de que esto es así y que no tiene vuelta de hoja. Hay que destinar una parte del mosto para su consumo directo y sobre todo para fabricar zumos, refrescos y otras bebidas con ligera proporción de alcohol; de las que se consumen grandes cantidades y donde el mosto viene dando unos resultados magníficos. Asimismo se debe fabricar concentrado y jarabe de uva con miras a su exportación; y, sobre todo, amoldar el mosto a la fabricación de los productos que el público prefiera; puesto que el mosto es la fruta más industrializable de todas cuantas se conocen y la que mayor número de aplicaciones se le puede dar, tanto por su bajo precio de costo, como por las importantes cualidades que posee consecuentes de su composición natural. |
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Y, para finalizar, quiero decir que los zumos de naranja, albaricoque y melocotón elaborados con base el mosto de uva, por el Ministerio de Agricultura en la Instalación Piloto en la Escuela Sindical de la Vid e Industrias Derivadas, de Madrid, se pusieron a la venta temporalmente, por mediación del Instituto Nacional de Colonización, en la VI Feria Internacional del Campo y de cuyos resultados estamos todos muy contentos y satisfechos, y confiamos en que saldrán al mercado hacia finales de este año, en el momento que esté terminada la fábrica que está montando el Ministerio de Agricultura en Aranjuez, a través del Instituto Nacional de Colonización, para la fabricación de zumos y de concentrado, en donde tenemos puesta grandes ilusiones, ya que se trata de la primera fábrica que se monta destinada exclusivamente para fabricar productos con base el mosto de uva. (Publicado en El Trullo de Agosto de 1965) |