SONETOS A REQUENA

EN TIEMPO DE VENDIMIA

Cinco de los diez sonetos que alcanzaron la Flor Natural en la XXI Fiesta de la Vendimia. Su autor: el laureado poeta don Luis López Anglada

 

Racimo:   

Como un amor que busca sin sosiego

su camino de luz en el futuro;

así brota el racimo, prieto y duro

con el sol en su entraña como fuego.

Rotunda piña, tensa luz, que luego

despierta al sol, dulcísimo y maduro

como breve colmena, como puro

panal dormido y en las ho;as ciego.

Como un amor haciéndose callado

racimo de pasión en el costado

donde España se asoma a cada aurora.

Seda de besos, zumo de esperanza

donde la tierra de Requena alcanza

su madurez de amor vendimiadora.

Fragancia de Requena:   

¡Cuánta pasión! ¡Qué fuego sobrehumano

aprisionó en las uvas el estío!

¡Cuánto profundo amor hundió su brío

en esta leve perla del verano!

Envidia el aire, cálido y liviano,

su breve madurez y poderío

y es fuego para el sol el desafío

de las sangrientas uvas en la mano.

¡Todo es fragante! El cielo, azul y oro

olvida los naranjos y el tesoro

de espumas de la mar y su bahía.

y es Requena una flor que, valenciana,

se empina a la meseta castellana

para ofrecerle a España su alegría.

Júbilo de Vendimia:   

Alegría del sol y los lagares.

Brinca en el alma el gozo de la vida

y se van con agosto y por su herida

venas de luz corriendo como mares.

Ved ya la madurez de los cantares

sueltos al sol, sin frenos y sin brida.

y ved el corazón, cómo se olvida

del tiempo del agraz y los azares.

Ved como todo es canto por la viña

y romper del racimo y de su piña

fingiendo sangre y proclamando el oro.

y así el amor, de júbilo transido,

ascua de fuego y plenitud de olvido,

abre en Requena su cantar sonoro.

Nacimiento del vino:   

Fuente del vino, limpia y poderosa

como el hierro en su mina, como el viento,

como el mar de Valencia en su aposento

dormida y dulcemente clamorosa.

Fuente del vino clara y silenciosa

como el más alto sol del firmamento,

como un raudal hermoso y violento

que antes del salto bajo el sol reposa.

Luz del vino, fragancia entre cadenas,

retenida pasión, fuego entre venas

como la sangre, amor, cómo la vida.

Breve prisión de luz en el misterio

del tonel que le da su cautiverio

y busca por Requena la salida.

Vino en la copa:    

Este limpio cristal que el vino llena

guarda en sus breves bordes tanta vida

que parece que colma su medida

con un rayo de sol que vibra y suena.

Aquí quedó en prisión tanta serena

primavera de pájaros prendida

que parece que a trinos nos convida

y a júbilos y gozos de Requena.

Aquí, toda destellos, clamorosa,

está la tierra, eterna, poderosa,

y el alto sol de España levantino.

¡Y la mano de Dios, que desde el Cielo

acarició a Requena y a su suelo

para poner su palma sobre el vino!