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Una faceta poco conocida de nuestro eximio vate fue, sin duda, su pericia como libretista; género en el que puso a prueba su exuberante fantasía y sus grandes recursos literarios. El primer ensayo de este tipo que escribió Serrano Clavero fue la revista cómico-musical REQUENA POR DENTRO O EL SUEÑO DE UN DESDICHADO, con música de M. Pérez Sánchez y C. Pino Lavara (1894). A esta obra, que alcanzó gran popularidad, siguieron otras piezas teatrales que se estrenaron en Requena y en Valencia. Ya en la Argentina, nuestro poeta escribió varios libretos zarzueleros (LA HIJA DE ESPAÑA, EL DOLOR DE UNA DOLORA, EL SUSPIRO DEL MORO, etc.) a los que puso música el maestro José Padilla, el autor de VALENCIA. También escenificó entonces la novela de Vicente Blasco Ibáñez, CAÑAS y BARRO, con una inspirada partitura del maestro Pérez Sánchez. (Estrenada en Valencia en 1917).
La obra póstuma del españolísimo juglar requenense fue precisamente el poema
lírico VENGANZA DE AMOR, con música del maestro J. M. Izquierdo. (Estrenado
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Por el interés argumental y literario de estas piezas teatrales, comentaremos la que lleva por título EL SUSPIRO DEL MORO. (Zarzuela dramática en un acto y tres cuadros, estrenada en el Teatro de la Comedia de Buenos Aires, en 1914 y protagonizada por Lola Membrives). El cuadro primero de EL SUSPIRO DEL MORO se desarrolla en un regio salón de la Alhambra granadina, iniciándolo el coro de esclavas:
¡Alah! ¡Alah! A continuación, el príncipe Boabdil canta la romanza
El cielo guarde frescas Sigue un diálogo entre el viejo Caíd y Boabdil, a quien sólo preocupa su pasión por Moraima. La sultana Aixa reprocha a su indolente hijo estos amoríos, precisamente cuando el sultán Muley Hacén combate desesperadamente a los cristianos. Enardecida Aixa al conocer la victoria mora de M artos, arrecia contra Boabdil:
iMalhaya aquel a quien rinden Aixa previene honores para recibir al vencedor.
Ulemas y ministros sembrad hojas de flor En una nueva escena, el cautivo Mamerto Pérez, personaje cómico de la obra, se da a conocer:
Yo era barbero en Zahara sangrador y sacamuelas Sucede un número musical a cargo de Mamerto y las esclavas, seguido del amoroso dúo de Boabdil y Moraira y de la llegada del cortejo triunfal con los prisioneros cristianos, entre los que figuran Isabel de Solís y el capitán Illán, que la ama en secreto. Prosigue otro número musical del que son los siguientes versos:
...Ante tu trono, rey moro,
Escucha de tu destino Después, una danza de odaliscas y el desfile de los prisioneros. Muley Hacén, «el halcón», pronto queda cautivado por la belleza de Isabel de Solís, «la alondra castellana», confiando «el negocio» al renegado Venegas. El cuadro segundo tiene lugar en una frondosa plazoleta del palacio del sultán en las Alpujarras. Mamerto Pérez, recortando la barba del Caíd, comenta el encumbramiento de la hermosa cristiana.
-Han pasado ya dos años En otra escena musical, el abatido Muley Hacén lamenta con Isabel (ahora Zoraya), los peligros que se avecinan. En efecto: poco después, unos sicarios caen sobre él y lo dejan malherido. Aparece Boabdil reclamando la ayuda de su padre; pero éste muere maldiciéndole. Y el cuadro termina con intermedio musical y una mutación a telón corto que reproduce el cuadro de Pradilla LA RENDICIÓN DE GRANADA. El cuadro tercero tiene lugar en las estribaciones de la sierra alpujarreña. Illán comenta jubilosamente con unos ,soldados castellanos la conquista de Granada.
...Poned al gozo templanza
Boabdil allá en el llano,
castellanos, y eso basta, Tras un animado diálogo entre Mamerto Pérez y el angustiado Caíd, aparece la triste comitiva con el vencido Boabdil y su madre al frente, mientras el cortejo canta:
Ciudad del Profeta, albercas cristalinas, Vienen, a continuación, las lamentaciones de Boabdil:
¡Ay, mi Granada! A estas lamentaciones responde Aixa:
Llora como una mujer En la escena final Isabel de Solís, arrepentida, se reconcilia con la Cruz. El capitán Illán, enardecido, exclama:
Basta, Isabel. Mi pasión
RAFAEL BERNABEU LOPEZ (Publicado en El Trullo de Abril de 1970) |