Se alza esta villa a 852 metros sobre el nivel del mar, encontrándose situada en terreno polioceno, en medio de un llano formado por dos cañadas tendidas de este a oeste. Pertenece a la comarca natural llamada de la altiplanicie de Requena y Utiel. Dista de la primera de dichas poblaciones -al distrito de la cual pertenece- 29 kilómetros y 100 de la capital valenciana.

     El término municipal es llano, con cerros de escasa consideración, que dan lugar a la formación de algunas cañadas; mide una superficie de 4.921 hectáreas, limitando al norte con los de Camporrobles y Utiel; al sur, con el de Venta del Moro; al este, de nuevo, con el de Utiel y con el de Caudete de la Fuentes y, finalmente, con el de Villargordo del Cabriel, y otra vez con el de Camporrobles. La citada superficie se distribuye del siguiente modo: tierras de secano, 3.663 hectáreas; terrenos de pastos y montes, 1.120; rocosos e improductivos, 100, y superficie urbana, solares y vías públicas, 17 hectáreas.     

     La economía de Fuenterrobles es exclusivamente agrícola. Los principales cultivos y cosechas medias anuales que aquí se obtienen son: trigo, 200.000 kilogramos; cebada, 230.000; avena, 100.000; ,patatas: 60.000; cebollas, 8.000; las aceitunas dan una producción de 7.000 kilogramos de aceite; almendras, 10.000, obteniéndose con la uva 200.000 arrobas, equivalentes a tres millones de litros de vino.

     Dispone esta villa de cuatro caminos vecinales varios rurales. Los primeros, son: el que va a Camporrobles, con una longitud de ocho kilómetros; el que va hasta Caudete de las Fuentes, con una longitud de nueve kilómetros; otro que enlaza con la carretera general de Madrid a Castellón, con una longitud de cuatro kilómetros y 700 meros, y, por último, otro que, partiendo de esta villa, enlaza con la carretera de Villargordo del Cabriel a Camporrobles, con una longitud de seis kilómetros y 300 metros. La estación de ferrocarril más próxima es la de Camporrobles, en la línea de Valencia a Madrid, por Cuenca.

     La población de Fuenterrobles es muy agradable. En la antigua plaza Mayor se hallan la Casa Ayuntamiento y la iglesia parroquial. Cuenta esta villa unos 1.500 habitantes.

     En lo eclesiástico perteneció, al igual que toda la comarca, al obispado de Cuenca, hasta que, en primero de octubre de 1957, se desmembró de ésta para integrarse en el arzobispado de Valencia. Depende del arciprestazgo de Requena. El templo parroquial está dedicado a San Jaime Apóstol. Fue edificado en 1757, dependiendo en aquella época de la parroquia de San Nicolás de Requena. Este templo fue destruido durante los sucesos iconoclastas de 1936, siendo luego reconstruido. Las típicas fiestas principales, dedicadas a la Santísima Virgen de las Candelas, tienen lugar el día 2 de febrero. Igualmente, todos los años, el primer domingo de septiembre, se celebran fiestas en honor de San Jaime Apóstol, titular de la parroquia, y de San Antonio Abad. También anualmente tiene lugar la típica y tradicional romería a la ermita dedicada a la Virgen María, que se encuentra a 18 kilómetros de la villa, en término de Mira. Para llegar a este santuario hay que andar unos seis kilómetros por carretera y la restante distancia -12 kilómetros-, por camino rural y monte con regueros y peñascos.

     Parece que hace algunos años se hallaron aquí varias piezas de orfebrería ibero-romana. La más importante fue una fíbula de plata historiada con venatorias: un cazador defendido por enorme rodela, que cubre casi totalmente su cuerpo, estando precedido por un perro grandísimo que persigue a un lobo. Hay, además, en esta pieza, cabezas de caballo, serpientes y otros animales que completan su ornamentación. En la reseña de una visita realizada a Fuenterrobles por la sociedad Lo Rat-Penat, en 1911 se da cuenta de la existencia de un castro romano en este término y de hallazgos arqueológicos habidos en el mismo.

     No lejos del antiguo camino de Castilla, luego carretera de Castellón a Madrid, y hacia el lado sur de sierra Bicuerca, se 'halla el cerro denominado Peladilla. Su pequeña meseta aparece rodeada de escarpes por todos lados, menos por el oeste. Sobre estos acantilados cimentaron los romanos los muros de su castro, aprovechando las defensas naturales de esta estratégica altura, dominadora de gran extensión de terreno. Los muros eran de doble lienzo en los lados norte y sur, y el Interior, se componía de varios recintos.. La puerta recata al oeste (único lado accesible), y frente a ella, ,para su defensa, se elevaba cuadrado torreón en el ángulo sudoeste del castillo. Desde su altura se divisaban, al oeste, los escarpados montes de Contreras; al sur, el pico de Almansa y montes divisorios de las cuencas del Cabriel y el Júcar, más las planicies de Casas tbáñez, y por el norte, muchos montes, como el pico Ranera, el de Sinarcas, cerro de San Cristóbal, etc.

     En lugar próximo a estos castros existieron dos poblaciones romanas: en Valdín (hacia el lado de Caudete) aparecieron cimientos y restos de cerámica, monedas y flechas, y el otro hacia Fuenterrobles. Al lado del mediodía del castro, en una cueva, bajo una losas, aparecieron .huesos humanos, y en el mismo cerro Peladilla, en las inmediaciones del "castrostativa", se encontraron muchos barros y otros pequeños restos de la época romana.

     Diremos, finalmente, que la historia de Fuenterrobles se confunde por completo con la de Requena, junto con la que, al igual que toda la comarca, se disgregó -a petición propia- de la provincia de Cuenca, para integrarse en la valenciana. De ello hará unos ciento diez años o poco más.

 

 

 

(Publicado en El Trullo de Agosto de 1970)