Este año han vuelto a abrirse, y en mayor número que los anteriores, las Bodegas de la Villa de Requena, maravillas que han estado ocultas por años a los ojos de residentes y ausentes de nuestra ciudad.

     Loable trabajo el que se ha realizado por parte de vecinos, particulares y entusiastas de Requena y su Fiesta de la Vendimia, si se tiene en cuenta, y esto es algo que desconocen casi todos los que las han visitado, en las condiciones en que las mismas se encontraban.   

 
 

     Por el lógico avance de los tiempos y como consecuencia, el cooperativismo, estas bodegas particulares, que albergaban la cosecha vínica de sus propietarios, quedaron inutilizadas para el fin que habían sido creadas, siendo usadas por los dueños de las casas donde estaban ubicadas para los más dispares cometidos, hallándose algunas de ellas total o parcialmente cegadas. Esto supone, traducido en trabajo a la hora de abrirlas al público, una inversión de horas -siempre fuera de la jornada laboral de cada uno de los colaboradores- muy digna de tenerse en cuenta, siendo punto y aparte el desembolso económico que ha supuesto el dotarlas de los más imprescindibles elementos de iluminación, limpieza, decoración, etc., lo que justifica cumplidamente el mínimo donativo que se ha pedido por su visita, circunstancia que para años venideros se podría paliar si la Autoridad local se hiciera cargo de su apertura y explotación.

 
 

     Es verdad que todo se da por bien empleado y se olvida el esfuerzo que se ha realizado cuando, entre sorbo y sorbo del buen vino de la tierra, los visitantes han alabado la realidad que este año han sido las Bodegas de la Villa, corroborado por nuestras Autoridades provinciales en su visita a las mismas, amén de actores y estrellas de hoy, que en estos días nos han visitado.

 
 

     En suma, considero que la XXIV Fiesta de la Vendimia se ha apuntado un tanto muy importante en su favor por el impulso que ha dado para la apertura de las bodegas que nos ocupan, dándole un sabor y aliciente distinto y que deberían tener en cuenta, para años venideros, los dirigentes de nuestra fiesta, así como Autoridades, porque, ¡quién sabe si en un futuro no muy lejano el porvenir de las Fiestas de la Vendimia y de una Requena turística, no esté en la ciudad escondida por siglos bajo esas piedras de la antigua "Roqueña"! .

     ¡Adelante las Bodegas de la Villa!

M. D. R.

 

(Publicado en El Trullo de Noviembre de 1971)