Tal vez sea la tierra requenense, por su pasada situación "fronteriza", una de las más interesantes, por su toponimia, entre las variadas comarcas valencianas.

     Sus siete municipios, más alguno vecino, y las numerosas aldeas que cubren su territorio, muestran en su denominación actual todo un curso de historia antigua y reciente.

     Aparecen en primer lugar aquellos centros habitados en los que el articulo, en plural, muestra claramente un origen, más bien reciente, derivado de un apellido, común entre sus primeros moradores; tal es el caso de "Los Pedrones", "Los Ruices", "Los Isidros" y tantos otros.

     En otros casos, el articulo en plural se refiere a las edificaciones que, primariamente, fueron estableciéndose: "Las Casas", "Los Corrales" o "Las Cuevas".

     No faltan núcleos habitados cuya denominación corresponde a una aldea actual, antes grupo de casas reducido, con alguna característica especial: "Casas del Rey", "Casas de Moya" o "Casas de Eufemia".

     En todos los citados y en otros más que podrían mencionarse, el nombre indica origen más bien moderno; lo comprueba la falta de documentos o elementos que revelen su antigüedad. Y lo atestigua también la fotografía aérea mostrando, en general, calles rectas y orientadas, aproximadamente, en la dirección de los puntos cardinales. Sin duda, los primeros en establecerse buscaron la orientación sur para su fachada principal, y ello fue influyendo más tarde en el trazado de nuevas edificaciones.

     En un segundo grado, con mayor antigüedad en su fundación, aparecen poblaciones cuya denominación presenta cierta variedad y originalidad, aunque siempre permitiendo reconocer fácilmente un origen no muy lejano en el tiempo. En todas ellas, la palabra correspondiente puede traducirse por algún carácter especial. Así, "Rebollar" (campo de rebollos), "Fuenterrobles" (fuente de robles), "Venta del Moro" (no necesita traducción), "Camporrobles" (campo de robles) o "Las Nogueras" (lugar con abundancia de estos árboles).

     En un tercer estado, con fundación más lejana, los nombres revelan un origen árabe, romano o ibero, más o menos modificado con el tiempo. Son las poblaciones que ofrecen mayor interés histórico; se conocen restos o documentos, acreditativos de su existencia en épocas pasadas; y la vista desde el aire muestra casi siempre un núcleo primitivo, de contorno circular u ovalado, ampliado posteriormente con barrios más recientes.

     Los nombres presentan a veces problemas de identificación, y en ocasiones, son motivo de discusión.

     REQUENA parece clara con su significación de "roqueña" o población edificada sobre una roca (el núcleo primitivo de "La Villa") y el sufijo "ena" de raíz ibérica.

     CAUDETE (también ibero-romano) muestra un origen bastante directo, derivado de "caudal" o lugar de aguas caudalosas, como corresponde a su "Fuente Grande", origen de los regadíos en la zona alta de la comarca.

     VILLARGORDO se presenta con la conocida denominación de "villar", característica de los poblados ibéricos abandonados; sin duda uno de ellos dio su nombre a la actual población.

     JARAGUAS (de "xara", mata, en árabe) confirma en esto su conocido origen, previo a la Reconquista; sin perjuicio de suponer en ella, posiblemente, un poblado ibérico anterior.

     LA TORRE ofrece un ejemplo de población romana, en su toponímico, común a tantas otras denominaciones españolas que tienen este origen.

 
 

     Es de observar que las poblaciones citadas en último lugar, con excepción de LA TORRE, jalonan la ruta tradicional de Valencia - Toledo (antecesora de Madrid) o quedan muy cerca de ella. Parecen haber ido surgiendo, en época lejana, como puntos de apoyo en las comunicaciones entre la costa y la meseta. La excepción a que nos referimos podría jalonar un ramal secundario, hacia la Serranía de Cuenca.

     Según esto, la comarca requenense ha sido ya, desde remotos tiempos, vía de penetración Este-Oeste; como en nuestros días, la ruta Norte-Sur ha tenido mucha menor importancia, por prestarse menos al comercio y relación entre zonas de producciones diferentes.

 

 

(Publicado en El Trullo de Noviembre de 1971)