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Requena se congratula y hace constar su gran satisfacción, viendo que hombres utielanos de pro, sobre el palenque de nuestra revista gráfica EL TRULLO, en sendas cartas abiertas manifiestan la vigencia de problemas que por igual atañen a ambas poblaciones hermanas, y en ponderadas líneas sienten con el corazón e inciden con pluma certera en algo y mucho de consustancial: todo lo que la historia mueve con sus hilos en una misma dirección y en una misma idea, aunque con peculiaridades y manifestaciones diversas, y es que la diversidad no es origen de desunión, sino motivo de cordial contraste en donde la más perfecta unidad converge los avatares de la vida. Dos hombres utielanos, José Martínez Ortiz y Angel Ibáñez Ponce; el primero, con su sabia péñola de hondura sentimental y poética, y el segundo, con su certera visión en lo económico y social, han calado en lo profundo del sentir requenense que quiere agradecer en lo que valen las sinceras y honradas manifestaciones que por venir de Utiel, nuestra ciudad hermana, en todos los momentos difíciles han de valorarse públicamente y reconocerse como merecen. Es cierto, querido amigo Martínez Ortiz, que la poesía de nuestros lagares y trullos debe perdurar como símbolo de quehaceres alegres con música vendimial, con añoranzas que aprietan un poco los corazones de aquellos que supieron de sus encantos y también de sacrificios pasados, vertebrados entre el temor y la alegría, entre la canción o la pena, entre el fragor de espumas rubicundas y opulentas y el desencanto o el desconsuelo de una tormenta aciaga y cruel. Es cierto, dilecto amigo, que situados en el mismo panel de la geografía hispana, con el mismo origen e idénticas inquietudes, siguiendo rutas paralelas más o menos espinosas según los tiempos y las circunstancias, vamos jalonando en nuestra tierra y bajo un mismo cielo unas costumbres y unos afanes limpios que. deben cristalizar en acercamientos y comunes afanes. Es cierto también, estimado amigo Angel Ibáñez, y estamos de acuerdo, en que la agricultura ha sido, es, y deberá seguir siendo, motivo y temática central de nuestros devenires y aconteceres; que nuestras concesiones a otro tipo de economía deben estar basadas en lo que nos concierne y en lo que vivifica y mueve nuestras acciones: la ilusión del campesinado español por ver dignificado aquel "leal saber y entender" con la incorporación de remozadas ideas que regeneren la savia del sarmiento, siempre eterno y siempre joven. y ello con la fortaleza que confiere la unidad y el cooperativismo, con la mentalización hacia lo constructivo y eficaz, sin ditirambos y apologías artificiosos y fatuos, afincados en el momento crucial que nos ha tocado vivir, admitiendo la evolución hacia progresivas metas con métodos en consonancia. |
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No queremos citar, amigo Angel, textos más o menos grandilocuentes que abogan por nuestra obsesionante idea. Nos limitamos a darte la razón en todo lo que manifiestas en tus cartas porque sabemos que, al pensar y sentir como nosotros, la meridiana claridad se impone. Y algo habrá en nuestras comunes razones y opiniones cuando en el III Plan de Desarrollo se manifiesta abiertamente que el campo español necesita el empuje que lo eleve hacia donde debió estar hace mucho tiempo. Todo cuanto escribís en vuestras sentidas cartas es digno de estudio y meditación, y así lo proclamamos, el corazón franco y abiertos los horizontes de nuestra proverbial hidalguía para albergar sentimientos fraternos y análogos, y quien piense que, todavía y ya de lleno en el último cuarto del siglo XX, se puede hacer uso del maquiavélico principio de "divide y vencerás", anda equivocado y no sabe de nuestra idiosincrasia, ya que toda disparidad superficial jamás supone escisión en la esencia. Y en la esencia y en lo fundamental, ¿verdad que somos hermanos? ¿Verdad que con unos afanes y problemas comunes no hay disparidad posible? Y es que lo contrario sería suicida. Y algunos defectos tendremos, pero nuestra vitalidad es "inasequible al desaliento" y a prueba de compromisos y avatares inciertos y desesperantes, pues ni hemos perdido la fe ni la esperanza en un mundo siempre en mejoría. En fin, estimados amigos, que desde vuestro Utiel os hacéis partícipes de nuestras inquietudes, sabed que nuestra Fiesta de la Vendimia sitúa su ensambladura y sus actividades en campo abierto a todo lo que construya y dignifique, a todo lo que, venga de donde venga, sea cauce de comprensión y de optimismo. |
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Muy bien, y muchas gracias, queridos amigos de Utiel. Ahora, cuando van a cumplirse los 25 años de nuestra Fiesta, su Bodas de Plata, y cuando queremos que sea una realidad digna de contemplación el Monumento Nacional a la Vendimia, que, por ser nacional, es tanto vuestro como de Requena, por ser de España entera, renovamos nuestro fraterno llamamiento de paz, de amistad, de convivencia, de luz y de amor. Con los brazos abiertos y el corazón bien dispuesto, os saludan, y saludan a Utiel,
LAS COMISIONES PERMANENTE Y CENTRAL DE LA FIESTA DE LA VENDIMIA
(Publicado en El Trullo de Abril de 1972) |
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