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| Las relaciones o "papeles" que circulaban antaño vienen considerándose como antecedentes de la prensa actual. Entre dichas relaciones hemos de citar curiosos impresos alusivos a la proclamación de los monarcas españoles y, también, la Conversación que pasó entre don Pedro Fernández, cavallero de Requena, y su criado Roque Trillo con motivo del parto de la Princesa de Asturias (1784), que incluye Tramoyeres. En la Carta de un Doctor de Valencia residente en Requena contra el periódico titulado La Voz de Cuenca (1811), citada por Gómez Imaz, consta que en plena Guerra de la Independencia, dicho periódico lo imprimía en Requena Fernando de Lamadrid, de cuyas prensas salieron en aquellos turbulentos años numerosos noticiarios, proclamas y volantes que circularon por tierras conquenses y valencianas. Casi todos ellos están inspirados por la Junta Local de Defensa. Durante la contienda carlista, que tan tristes recuerdos dejó en la comarca, tampoco faltaron los "papeles" y hojas volantes, siendo el periódico más leído el Diario Mercantil, de Valencia. |
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Años después, el impresor Benito Huerta, sucesor de Lamadrid, editaba el semanario El Látigo ("contra los críticos sin crítica"). Este periodiquillo, del que conservamos algunos borradores, era redactado en 1849 por el doctor don José Antonio Díaz de Martínez, apodado El cura Maroto. En plena exaltación liberal, tras el pronunciamiento de 1854, apareció El Miliciano, impreso por el exaltado don Toribio Mislata Ponce, sucesor de Benito Huerta. Tras el lamentable período incubador de la decadencia local, en los años de "la Gloriosa", aparece El Clarín, portavoz de la Milicia Nacional, impreso por Julián Aguilar, que heredó las prensas del cura Mislata. Los semanarios que suceden a El Clarín, casi todos ellos de corta vida, venían a ser baluartes políticos desde los que se disparaban "a quemarropa" sapos y culebras; pero nos es grato hacer constar que desde sus columnas hicieron las primeras armas nuestros más calificados prosistas y poetas. En ellos bregaron con pasión e ingenio dos jóvenes que, años después, fueron grandes periodistas: El poeta Venancio Serrano Clavero (que fue redactor-jefe del Diario Español, de Buenos Aires) y Julián Pérez Carrasco (director durante muchos años de El Noticiero Universal, de Barcelona). También recordaremos que nuestro José Joaquín Herrero dirigió El Heraldo Literario, de Madrid y el concertista Gil-Orozco el diario Iberia, de San Pablo (Brasil). |
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Veamos, a partir de los últimos años del pasado siglo, algunos títulos de la prensa local: El Tío Garrote, Sancho Panza, El Eco de la Región, El Baluarte, El Somatén, Cleto, el Avance, El Látigo (1911), La Güeña, El Distrito, El Merengue, El Eco de Levante, El Pueblo Libre, Requena Veraniega, Requena (de la sociedad El Arte), La Voz de Requena (1922-1931), Requena Artística, Juvenal, El Cometa, Requena (del Grupo Romeu), Renovación, Corazón de María, Nosotros (escolar), Requena (frentepopulista), Alberca... salidos casi todos ellos de las imprentas de S. Soteres y A. Molina. Por último, haremos mención de la espléndida revista EL TRULLO, de la Fiesta de la Vendimia, amorosamente editada por Antonio Molina.
RAFAEL BERNABEU LOPEZ
(Publicado en El Trullo de Abril de 1972) |
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