El vino no quiere dejar pasar su oportunidad, y hace bien.

     El vino quiere ser actualidad siempre, tiene por qué serio.

     De ahí que día a día vayan surgiendo esas pequeñas fiestas que agrupan a las gentes en torno a un rico vaso de tinto o clarete.

     Vino que despierta inteligencias y aúna mentalidades, Fiestas que un día surgirán en un punto, mañana en otro y con un denominado, y con un denominador común: dar a entender que el vino, nuestro rico vino común, no tiene por qué ser relegado a un término innecesario y por qué caer en desuso.

     A su consecución le hemos ayudado nosotros, los de REQUENA, porque la FIESTA DE LA VENDIMIA es algo más que una diversión popular es un entenderse pletórico de satisfacciones y es un querer colaborar en el bien común de la región, que vibra de entusiasmo por la fiesta y por el laboreo que suscita.

     El peculio de la Fiesta es muy corto.

     Claro que éste no es dinero que se tira; más bien diría yo dinero que se recoge, porque es así como REQUENA suena y es así como a su vez se traduce esta publicidad de ahora en ventas luego.

     Y en verdad se hace preciso tal publicidad, porque hoy se vive de ello, porque es práctica, porque conviene, porque da fruto.

     Así es como luego REQUENA puede exportar sus vinos.

     Trasciende, porque a la hora de la verdad, nuestros caldos se unen a un resultado que es por demás satisfactorio. ¿Cuántas veces en ocasión de pedir un vino cualquiera se nos ha dicho que está mezclado con el nuestro? Y se complementa bien, desde luego porque la tierra es la misma y cuentan las cepas con el mismo sol y con el mismo afán de sus hombres.

     Y ello nos agrada a todos igual, porque si la unión es cierto que hace la fuerza, ahí están unidas nuestras ansias en común, para obtener luego un resultado positivo, que venga a corroborar y dejar establecidos a la vez un algo que no tiene por qué fundirse en la incomprensión que hoy parece ser piedra de toque de las gentes.

     Por eso, adelante con estas FIESTAS, que son un todo para nuestro pueblo.

 

RAFAEL ALFONSO MAIQUES PARDO

(Publicado en El Trullo de Mayo de 1973)