Emilia López Toledo, a través de sus numerosos recitales en Casas y Centros de Cultura, Casas Regionales de Madrid, Castellón, Cuenca, Valencia, Alicante y provincias respectivas y sus actuaciones en TVE, muestra su gran temperamento y sus magníficas cualidades como actriz, poetisa y recitadora.

     Nació en Requena, donde cursó estudios de Bachillerato. En 1956 ingresó como locutora en la Emisora local y fue destinada a la Voz de Castellón, a cuya plantilla pertenece.

     Recita y escribe desde hace algunos años, pero es a partir de 1969 -que pasa a formar parte de la Agrupación literaria "Amigos de la Poesía", de Valencia- cuando lo hace con más continuidad y consigue premios en diversos poemas, destacando el primero para lengua Castellana obtenido en el Certamen literario organizado por la antedicha Agrupación, con motivo de la "Fiesta de la Primavera 1971".

     En este mismo año fue Pregonera de la Fiesta de la Vendimia de Requena donde obtuvo un señalado y emocionante aplauso, por parte de sus paisanos.

      EMILIA LÓPEZ TOLEDO, además de poetisa y recitadora es una notable actriz. No lo decimos nosotros, lo dice la prensa y ahí van unas breves muestras de sus éxitos interpretativos.

     ..."Las primeras ovaciones grandes se producen con la actuación de la señorita Emilia López Toledo."

     ..."De un lado, la valoración declamatoria y, de otro la poetisa que se abre y regala su fruto, En uno y otro aspecto la calificación es sobresaliente"",

     ..."Canta a la vida crudamente, con sus miserias y alegrías; y lo hace siempre con emociones. Es necesario que volvamos a escucharla. Adivinando descubrimos la sensibilidad exquisita de una mujer que dice y hace poesía, Enhorabuena."

 

A.M.P.

 

 

 

     Os doy mil gracias, Señor,

por otorgarme la vida

y permitir que no muera

para, cada primavera,

poder gozar, sin medida,

de su perfume y color.

 

     Pero quisiera, Señor,

que conmigo se gozara

de este renacer fecundo,

la totalidad del mundo,

que todo humano cortara

su grande o pequeña flor.

 

     Yo quisiera que el amor,

en un impulso florido,

recobrara su grandeza,

que el germen de la pureza

prendiera en lo corrompido

devolviéndole el fulgor.

 

     Y quisiera que al dolor

le naciese alguna rosa,

que no fueran todo espinas...

Vos sufristeis las Divinas

y conocéis ¡cuán penosa!

es esa llaga, Señor.

 

     Quisiera que, con rigor,

se diese fin a la guerra

y floreciera la paz,

que brotes de viento audaz

arrancaran de la Tierra

la envidia, el odio y rencor.

 

     Que la verdad y el honor,

cual pétalos en corona,

circunden nuestro planeta,

que, como la violeta,

sea humilde la persona,

pero de fragante olor.

 

     Que nazcan flores, Señor,

en esos yertos hogares

moribundos de ilusiones...

fecunde sus corazones

gardo polen de azahares

que les dé nuevo calor.

 

     Que néctar generador

infunda luz en las mentes

y en las almas caridad;

que florecer de amistad

una países y gentes

por un futuro mejor.

 

     Pido en exceso, Señor.

pero... Vos lo podéis todo

y mi deseo es loable,

vuestra bondad inefable

sabrá encontrar algún C modo

de concederme el favor:

 

     ¡Que la humanidad entera

goce de la primavera!

¡¡Todo florezca, Señor!!

 

 

EMILlA LÓPEZ TOLEDO

(Publicado en El Trullo de Agosto de 1973)