La XXVI Fiesta de la Vendimia pasó a ser historia desde el momento en que el fuego consumió su Fuente del Vino.

     Muchos son sus momentos a recordar y por ello traemos a estas páginas algunos más destacados.

     En primer lugar, claro está, recordamos a su Reina: Regina Alcalá-Santaella Oria de Rueda, o como alguien la llamó: "la Reina de las tres eses.. ." Señorío, simpatía y sencillez, que a estas horas estará en Madrid peleando con sus estudios de Derecho.

 

 

     También recordamos con mucho agrado, y algo de pena, el Día del Requenense Ausente. Agrado, por la extraordinaria concurrencia que nos permitió volver a saludar amigos casi olvidados por su dilatada ausencia. Pena, porque precisamente esta masiva concurrencia rebasó ampliamente las más optimistas previsiones y no se pudo agasajar a todos ellos como hubiera sido nuestro buen deseo. Fue una lástima y nosotros fuimos los primeros en lamentarlo sinceramente. Esperemos que en la próxima ocasión todos podamos quedar contentos. Ellos y nosotros.

     Otro acto a recordar, y mejorar, fue la Noche del Vino. No cabe duda que éste será otro momento de los más entrañables de nuestra Fiesta, pero hay que pulirlo, organizarlo y darle todo el esplendor que requiere. Con él, en posteriores ediciones, podemos estrechar los lazos de auténtica hermandad que nos unen con el resto de nuestra España vitivinícola, con otros pueblos que sienten idénticas ilusiones, sufren las mismas vicisitudes y sienten las mismas inquietudes que nosotros con sus esfuerzos puestos en la vid.

     Por último, recordemos la reposición de la quema. Al inaugurar el Monumento definitivo en las Bodas de Plata de nuestra Fiesta, quedó sin efecto la quema del Monumento tradicional. Y en aquella ocasión el público echó de menos este final tan propio de nuestra ascendencia celtibérica. Fue, pues, un acierto la innovación de la Fuente del Vino para suplirlo en el holocausto final de la Fiesta de la Vendimia.

     Ahora un compás de espera. Labor tenaz y callada de las nuevas Comisiones y dentro de unos meses la XXVII Fiesta de la Vendimia volverá a ser fugaz realidad por unos días.

 

   

 

 

(Publicado en El Trullo de Diciembre de 1973)