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Germán Donderis Un requenense al servicio de la comunidad |
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Parece un contrasentido que en EL TRULLO, revista nacida y desarrollada para el vino y sus fiestas, se hable aquí, ahora, de su antítesis ancestral: el agua. Es también algo insólito y poco corriente que aquí, en Requena, población de tierra adentro, se hable de mares y de sus fondos. Pero es que también es poco corriente que un hijo de Requena, un requenense nacido en el terruño y que, como casi todos, lo primero que vieron sus ojos fueron los brazos secos, negros y retorcidos -o frescos, verdes y lujuriantes- de sus vides, haya llegado a encontrarse bajo la superficie de las aguas -medio hostil, sobrecogedor y peligroso para el hombre desde sus albores hasta hace pocos años- con la misma naturalidad y dedicación con que el viticultor labra sus vides o vendimia sus cosechas. Y lo que todavía es aún más admirable: que esta vocación, que esta envidiable aptitud, la haya dedicado en provecho de los demás y en ayuda del prójimo. Por ello traemos aquí, en esta ocasión, a Germán Donderis Bastidas. Para las jóvenes generaciones, poco conocido, pero todavía quedan muchos en Requena que le conocen, recuerdan y estiman, a pesar de tener fijada su residencia desde hace muchos años en Valencia. Hemos pedido una entrevista con él y aunque es hombre discreto y de modesta actitud, al tratarse de algo de Requena o para Requena, no ha puesto inconveniente alguno para contarnos algo, muy poco, de las experiencias y aventuras de su vida como submarinista. Para aquellos que no le conocen diremos que Germán Donderis es hombre de recia complexión, fuerte naturaleza, estatura más bien baja, ojos claros y fríos con mirada franca y decidida y la edad indefinible que da el riesgo y la aventura, haciéndoles aparecer unas veces como jóvenes llenos de ímpetu y decisión y otras coma viejos plenos de prudencia y sabiduría, según han requerido los hechos y las circunstancias. |
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Germán Donderis Bastidas nació en Las Peñas. Sus primeras letras -lo evoca con nostalgia- las aprendió en la escuela de la "tía Simeona" y después en la de la "tía Marcelina", hasta acceder a la Escuela Zorita bajo el magisterio de don Juan Casero. No olvida tampoco a su segundo maestro, don Francisco Sánchez Roda, y recuerda que su afición al agua y a la natación se desarrolló en el estanque del Molino de Batán, ocasionándole bastantes buenas "zurras" de su padre en más de una ocasión.Ya mayor, Germán se traslada a Valencia e ingresa en el Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de nuestra Capital, donde, al crearse el Grupo de Buceo que hoy tiene a sus órdenes, amplía en forma eficaz y absoluta el humanitario campo de acción de tan benemérito Cuerpo. Al pedirle nosotros detalles sobre algunas de sus actuaciones de tipo profesional, con modesta sencillez, ausente de toda afectación, nos contesta: "Mis actuaciones profesionales no son sólo de un hombre, ni fruto del esfuerzo mío únicamente. Son del esfuerzo, trabajo y espíritu de todo el Cuerpo de Bomberos. Somos todos sin distinción los protagonistas y los que cumplimos con nuestro deber". Y acto seguido deriva la conversación sobre su vida deportiva. Porque Germán Donderis es también Profesor Submarinista de varias agrupaciones de Valencia -AJAS, GISED y CIAS- y son más de un millar los alumnos de todas las profesiones y clases sociales, que reciben sus enseñanzas y consejos para alcanzar, en el examen correspondiente, el título de Buceador. |
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A pesar de todo, trabajos, distancia y ocupaciones, Germán Donderis viene a Requena con toda la frecuencia que le es posible, porque, requenense de corazón, se enorgullece de ello y gusta de convivir con amigos y familiares, aunque sólo sea por unas horas.Durante las pocas horas que hemos estado con él, han sido muchas y muy variadas las anécdotas, hechos y aventuras, de las que ha tenido que ser protagonista, que han surgido en nuestra conversación. Hay materia suficiente para un libro en manos de un buen escritor. Nosotros cerramos este esbozo de su personalidad con un breve comentario y un broche final. Cuando hace algunos años, unos obreros requenenses -en una aldea de Requena- fallecieron ahogados en un pozo y fueron llamados los Bomberos para rescatar sus cadáveres, Germán Donderis quiso ser él quien llevara a cabo exclusivamente tan dolorosa tarea por considerarlo un deber moral para con sus paisanos. Germán Donderis Bastidas, un requenense, ostenta con orgullo la Medalla de Salvamento y Socorrismo y la Medalla de Gratitud de Valencia por su actuación en la catastrófica riada de Octubre de 1957. En el terreno deportivo, consiguió una medalla de oro en la Demostración Sindical del año 1961 al quedar campeón de España en la especialidad de escafandrismo de actividades subacuáticas y otra medalla de oro en 1974, en la Gala del Deporte en Valencia, al mejor preparador del año, por la preparación de futuros deportistas en la especialidad de actividades sub-acuáticas. PLINIO |
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| (Publicado en El Trullo de Junio de 1975) |