EL TRULLO, nuestra entrañable revista, portavoz de la Fiesta de la Vendimia de Requena, no puede silenciar un dato crucial en la historia contemporánea de España: mientras la XXIX Fiesta de la Vendimia se disponía a confeccionar su primer número de esta revista, se ha producido el óbito de S. E. el Jefe del Estado español don Francisco Franco Bahamonde y el acceso al Trono de S. M. el Rey don Juan Carlos I de España.

     Los historiadores del futuro enjuiciarán, con la perspectiva y objetividad necesarias, este periodo histórico que ha concluido y el que ahora se inicia. A nosotros nos incumbe hacer una breve reflexión y dejar tarjeta con la expresión de nuestros sentimientos.

     La inmensa mayoría de quienes asistimos al nacimiento de la Fiesta de la Vendimia de Requena -primera de las que posteriormente han proliferado en España- y de quienes la hemos visto crecer y desarrollarse hasta el presente, hemos sido suficientemente jóvenes como para no querer recordar, apenas recordar, o no haber conocido los horrores de un tristísimo periodo de nuestra Historia; algunos incluso, quizá como una reacción positiva frente a aquel recuerdo, quisieron hacer de la Fiesta un crisol de hermandades que ayudase, dentro de los límites de su naturaleza festiva y de su alcance, entonces meramente localista, a promover aspectos nuevos de una España nueva en que los viejos rencores debían verse sustituidos, cuanto antes, por la comprensión, el amor, la alegría y la voluntad unánime de trabajar por una España mejor. Nuestra Fiesta nació, y se ha desarrollado, durante veintinueve años ininterrumpidos, en paz y alegría, dentro del único marco que lo hubiese hecho posible: el de la paz, el orden y el trabajo por nuestra prosperidad, que han sido las notas dominantes del período histórico que ahora se ha cerrado con la muerte de Franco. Es, pues, nuestro deber, por respeto a la memoria del que ha sido el primer Magistrado de la Nación durante cerca de cuarenta años y también a impulso de nuestra gratitud, dejar testimonio de nuestra condolencia.

     Cincuenta y cinco horas después del fallecimiento del Jefe del Estado era proclamado Rey de España S. M. don Juan Carlos I, cuya edad, preparación, cuna y demás circunstancias personales, despiertan en los españoles simpatía, adhesión y una firme esperanza de futuro consolidable y perfectible. La Fiesta de la Vendimia de Requena se une a estos sentimientos y hace votos por el acierto que, sin duda, ha de implicar cada una de las decisiones que adopte en el ejercicio de las altas responsabilidades que ha asumido.

P. Gil-Orozco Roda

(Publicado en El Trullo de Diciembre de 1975)