|
|
||
|
De todos es sabido que gracias a los descubrimientos subterráneos, especialmente, la ciencia histórica puede llegar a conclusiones específicas de formas de vida y culturas, dándolas a conocer para contemplar la exhaustiva variedad de hechos históricos, células básicas de la historia. La arqueología es la ciencia que prosigue el mismo fin que la historia, que es recordar la lenta progresión del hombre, desde el salvajismo primitivo hacia su estado actual de civilización y descubrir las causas profundas de esta evolución. No obstante, basan sus investigaciones en fuentes distintas. La arqueología, repito, utiliza las huellas materiales que nuestros antepasados, desde los tiempos más remotos, han dejado en el suelo. Estas son huellas muy diversas: van desde el humilde sílex, hasta las grandiosas ruinas de la época romana, y engloban utensilios, armas, cerámicas, tumbas, restos de habitación, desperdicios de cocina, fundamentos de casas, fortificaciones, etc. |
||
![]() |
Teniendo en cuenta esta relación íntima entre la arqueología y la historia, el arqueólogo debería recibir, ante todo, una sólida formación histórica para poder aplicar a su propia disciplina las reglas de la crítica histórica. Se sabe que las investigaciones de historiadores no profesionales han llegado a fantasear, pero peores desastres acechan al arqueólogo aficionado que, animado de las mejores intenciones, estropea o elimina las huellas, y es que la arqueología ejerce una gran atracción sobre numerosos espíritus interesados en nuestro pasado, pero que difícilmente concibe el aficionado que esta ciencia no está al alcance de todos. La riqueza arqueológica de nuestra zona pone al descubierto, nuevamente, restos del pasado en el paraje de "la muela de arriba", situada en Los Isidros, iniciándose la excavación con la autorización de la Dirección del Patrimonio Artístico y Cultural del Ministerio de Educación y Ciencia, poblado ibérico que dio sus primeras muestras allá por el año 1966, y que se ha hecho realidad gracias a un miembro del grupo arqueológico requenense, que es propietario de dicho cerro, adquirido para tal fin y para colaborar en la formación histórica de Requena. |
|
Una vez aprobada la excavación, el departamento de la Universidad de Valencia envió en el mes de noviembre a un equipo, dirigido por el arqueólogo don José Aparicio y un grupo de alumnos estudiantes de Historia, procediendo a parcelar dicho poblado; esta operación fue filmada por Televisión Española. El 21 de noviembre, un equipo autorizado y dirigido por el arqueólogo antes citado, inició las excavaciones, dando inminentes frutos, hallándose fragmentos metálicos, así como abundante cerámica y otros utensilios domésticos. JOSÉ ARGILÉS GÓMEZ (Publicado en El Trullo de Diciembre de 1976) |