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EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN LA FINCA DE "LOS PRAOS" |
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Descubrimiento Los trabajos de desfonde, que con finalidad agrícola se realizaban en la finca de "Los Praos", propiedad de don José Pérez, en término municipal de Requena, pusieron al descubierto una oquedad que llamó la atención del encargado de la misma, don David Ochando, quien al comprobar que contenía algunos esqueletos humanos, dio parte inmediata a las autoridades locales, las cuales lo transmitieron al Servicio de Investigación Prehistórica de la Diputación de Valencia, encomendándosenos la urgente prospección del yacimiento, lo que realizamos el día 24 de diciembre de 1971, comprobando que se trataba de un interesante enterramiento que contenía varios cadáveres y una curiosa estructura que aconsejaba su excavación. Dada la integridad del yacimiento arqueológico, intacto en su totalidad, ya que lo único que había sido estropeado era un pedazo de la toba calcárea de la bóveda, decidimos, con el fin de preservarlo de posibles saqueos, tapar el agujero abierto por el tractor y a tal fin, un equipo de obreros del Ayuntamiento de Requena colocó una cubierta sólida de cemento, con lo que quedó a salvo, hasta la planificación de su excavación. |
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Las excavaciones Solicitado y obtenido el permiso oficial por el S. l. P., de la Diputación de Valencia, se realizaron las excavaciones bajo nuestra dirección, desde el 12 al 17 de junio de 1972, a expensas del S. l. P. Y con la colaboración del Ayuntamiento de Requena, que puso a nuestra disposición dos obreros. Al estar tapado el agujero de la bóveda comenzamos las excavaciones abriendo una zanja en el exterior y en dirección a la puerta de entrada entrevista durante la primera visita. Una vez abierta la puerta, para lo cual hubo que despejar todo el muro delantero, comenzamos la excavación del interior, cuadriculándolo previamente, y cepillando concienzudamente se extrajo toda la tierra y materia orgánica acumulada en el interior y que llegaba a tapar, parcialmente, los cadáveres. |
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Posteriormente se planificó todo el interior, situando exactamente cada uno de los huesos, hecho lo cual se extrajeron y se limpió el interior. Características del enterramiento La tumba excavada contenía 7 inhumaciones con los esqueletos colocados ,en decúbito supino y la cabeza apoyada en un banco corrido, paralelos entre sí y el séptimo entre las piernas del más próximo a la puerta de entrada, en dirección a la misma. Como único ajuar se encontró un anillo de hierro con chatón, cuatro de bronce y un aro grande, también de bronce. |
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Estructura Estructuralmente se aprovechaba la existencia de una covacha natural, abierta en un banco de toba calcárea, la cual se cerró mediante la construcción de un muro perpendicular a la pared del fondo y otro paralelo a la misma, encontrándose la puerta en el segundo, la cual es de tipo adintelado y se cerraba exteriormente con una gruesa losa vertical, regularmente tallada. Los muros se construyeron con sillarejos labrados en la misma toba calcárea y recibidos con una especie de argamasa, constituida por arcilla de color marrón oscuro amasada con pequeños fragmentos de cerámica hecha a torno. En el interior, el único detalle estructural era el pequeño banco corrido que hemos mencionado, construido con la misma masa que sirvió para recibir los sillarejos de las paredes. |
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Datación Es difícil, a través de las estructuras y de los materiales exhumados, datar el yacimiento, ya que la existencia de cerámica ibérica es un dato de difícil y arriesgada interpretación, por cuanto se encuentran numerosos fragmentos de dicha cerámica por los campos de los alrededores del enterramiento y pudo ser caída o utilizada en el amasado del barro en época muy posterior. El conjunto, sin embargo, se puede considerar como de época medieval, sin poder precisar más ante la falta de paralelos. JOSÉ APARICIO PÉREZ S. l. P. de la Diputación Departamento de Prehistoria Universidad de Valencia (Publidado en El Trullo de Junio de 1977) I |
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