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Lo sorprendo. Lo pillo desprevenido y con su natural sencillez me pregunta que por qué ha de ser a él a quien me dirija. Es Angel Ruiz Armero, «El Rubio», para todos sus compañeros y amigos. Hombre amante de la Fiesta, hasta la médula, lo ha demostrado en infinidad de ocasiones: en carrozas, adornos de calles y, últimamente realizando las Fuentes del Vino que se plantan los días de la Fiesta de la Vendimia para degustación de propios y forasteros. Pero quiero que sea él quien nos desvele sus pensamientos y quehaceres. Le pregunto: -Angel, ¿por qué haces estas fuentes de vino? -Sobre todo porque me gusta; después veo que la Fiesta es de todos y entre todos tenemos que realizarla. Cada uno tenemos que aportar lo que esté a nuestro alcance, y lo mío en este caso es realizar estas fuentes de vino. -¿Te recompensa económicamente? -Tú, por experiencia, también podrías contestar a esta pregunta, pues sabes que el estar alrededor de la Fiesta no es por negocio, sino que cuando llega el momento de trabajar, nuestro pensamiento está en el trabajo y no en lo que vamos a ganar; pero la dotación no es muy larga. -¿Quiénes forman tu equipo de colaboradores? -Me alegro que me lo preguntes, pues sin mi equipo yo no haría nada. Lo forman, como en años anteriores, Luis Contreras, José Valle e Isidro Sáez, que sustituye a un entrañable y desaparecido amigo, Manolo Contreras, al cual menciono especialmente, porque fue un gran requenense y un magnífico colaborador. Nuestro mejor recuerdo para él. -¿Cuáles son las mayores dificultades que encuentras? -Sobre todo, encontrar un buen local que reúna las condiciones necesarias para construir los volúmenes. Este año lo tenemos extraordinario gracias a personas que lo han prestado desinteresadamente. Lo demás es la consecuencia de la realización y su montaje, pues al final se hace muy pesado, pues todo lo hacemos en horas fuera del trabajo normal, o sea, restando al descanso su parte mayor. -¿Crees que este tipo de fuentes se debía de prodigar más por la ciudad? -Sí; por lo menos una en cada barrio, y así cada vecino podría obsequiar a sus visitantes, sin necesidad de tener que desplazarse al centro, y podría celebrar la Fiesta en su barrio, que esto sería muy interesante.-Y del adorno de las calles, ¿qué me dices? -Yo, personalmente, les diría a los vecinos de Requena que adornaran más calles, que nuestra Fiesta es importante y realmente está en ellas, y pensar que los visitantes gozan lo suyo admirando las ideas que han forjado el adorno, que sirven para ensalzar más el nombre de Requena y para que nos visiten más esos días. -¿Tú ves alguna solución? -Como verás, las Comisiones de la Fiesta se preocupan, con premios y las subvenciones, para compensar un poco el esfuerzo. Pero creo que si en cada calle una comisión de vecinos se decidiera, se volvería a la masiva concurrencia de los adornos, porque el dinero no lo es todo. De todas formas, no sé las calles que se adornarán este año, pero si fallara este aliciente, pienso que se tendrá que encargar la Fiesta, en años sucesivos, de que por lo menos de cada barrio hayan tres o cuatro calles, con sus respectivos mesones, para que los visitantes no piensen que la Fiesta se aglutina sólo en la Avenida del General Varela. -Sabemos que este año han nombrado a tu hija Reina del barrio de La Villa. ¿Qué nos dices, al margen de su propia alegría? -Para mí es un honor que así haya sido, y sólo te digo que agradezco muy de veras esto a la comisión que así lo pensó y la eligió, porque ello me compensa de otros sacrificios que se hacen con buena voluntad en bien de la Fiesta. A esta comisión, mi gratitud. -El tiempo y el espacio mandan. ¿Cómo vas tú de ellos? -Pues ya lo sabes; hay que estar trabajando en las fuentes, hasta el mismo día de la plantá, pues en la madrugada del 1.° de septiembre tiene que quedar colocada y si no hay ningún contratiempo quedará montada en las fechas previstas. -Explícanos un poco el boceto de este año. -Como ves, por el dibujo, tiene forma de trofeo, y con ello queremos conmemorar que la Fiesta cumple XXX ediciones. En líneas generales ves que hay un catavino, que ofrece nuestro vino a España, simbolizando que es Requena quien lo ofrece; y arriba, coronándolo todo, presentamos a la UVA, como auténtica Reina del Vino; todo ello sobre los pedestales que lo elevan. -Si deseas añadir algo más, que se nos escapó entre las maderas del taller donde construyes estas obras destinadas al fuego para ensalzar nuestra Fiesta, te cedo la palabra para que cierres esta entrevista, que te la merecías, por tu dedicación hacia la Fiesta. -Sólo decirte que aprovecho este momento, que me habéis brindado, para agradecer la atención que tenéis conmigo y con mí hija y pedir a toda Requena y a su comarca que estemos unidos, no sólo en las fiestas que vamos a celebrar, sino en todas las venideras. Y que el esfuerzo de todos sirva para que el nombre de Requena sea, en torno al vino y su Fiesta, proclamado en paz por todos los que nos visiten. Y esto es, queridos lectores de TRULLO, lo que hemos hablado con un requenense de los que no reparan sacrificios por engrandecer la Fiesta y por ensalzar a nuestra Requena. Un saludo, TONY (Publicado en El Trullo de Agosto de 1977) |