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CRÓNICA DE LA XXX FIESTA DE LA VENDIMIA |
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Empezó el 29 de agosto con la proclamación de reina infantil a la encantadora niña Elisa Valsangiacomo Gil, de familia vinculada al vino desde el pasado siglo. Requena, a su modo, nos traía limpios y frescos aires de Europa. Este resumen o crónica de unos festejos hubiese sido uno más de los que hemos escrito, tantos y tantos años, para informar a los amantes de la viña y del vino, pero cambié de opinión para extenderme en la gran trascendencia que la Fiesta de la Vendimia ha tenido para Requena, en sus tres décadas, al oír uno de los párrafos del corto parlamento, pero profundo y lleno de amor a Requena y sus festejos vendimiales, del presidente infantil Félix Martínez-Roda, en el que dijo: "Mi mayor deseo es que todos lo paséis bien durante la fiesta, especialmente los niños, pues nosotros haremos posible que la fiesta perdure cuando seamos mayores". Desde esa tarde del 29 de agosto, hasta la feliz noche del 4 de septiembre, siguieron los festejos con actos, pasacalles, corridas de toros, cabalgatas, etc. Pero mi mente seguía pensando en lo que había dicho un niño: "que la fiesta perdure". Ha pasado una generación y llegan los niños de otra generación para recordamos que ésta no ha sido una fiesta más, que al ser la treinta bien merece recordar cómo ella ha sido posible no para anquilosamos, sino para, pensando en su brillante futuro, colaborar con ella para que ésta perdure y llegue a sus bodas de oro con todos los requenenses y los amantes del vino de dentro y de fuera, unidos para que el futuro de Requena y su fiesta vendimial sea cada vez más pujante para que mejore el nivel de vida en general, pero que también avance el nivel cultural al mismo tiempo. |
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Empezaba la década de los años 40 y con ella nació el Grupo Arrabal. Aún está pendiente el homenaje que merecen los esforzados miembros de la mentada entidad, que tanto bien hicieron a sus conciudadanos, alegrando tardes y noches inolvidables con sus verbenas y espectáculos teatrales. Fueron estos requenenses, nativos o de corazón, los que en 1948 tuvieron una feliz iniciativa, que ni ellos mismos, ni los que asistimos a los festejos, podían imaginar la enorme trascendencia que aquella maravillosa idea de hacer una fiesta en homenaje a la Vendimia ha tenido para Requena. Eran años difíciles, siendo dos las causas principales: una, las heridas que el error de un enfrentamiento entre hermanos, dentro de nuestra Patria, había dejado; otra, que puso nuestra subsistencia más difícil, aunque no entramos en ella, fue la hecatombe universal, al luchar la mayor parte de todos los continentes, lucha que ha dejado al género humano la secuela de la muerte, destrucción y hambre que toda lucha acarrea. Creó el Grupo Arrabal la primera fiesta de la Vendimia de España y consiguió que los distintos estamentos requenenses conviviesen y se conociesen mejor. Los barrios de La Villa., Peñas y Arrabal tenían sus propias comisiones, esforzándose unos y otros en noble lid para mejorar los actos, en propagar los vinos, en el arreglo de sus calles, para atraer a los pueblos y ciudades vitivinícolas de varias provincias. |
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En los primeros años hubo momentos en que podía peligrar la fiesta, y el pueblo llano, representado por los comisionados de sus barrios, optaron, con su fina intuición, en la elección democrática de sus presidentes, como ocurrió en 1950, finales de septiembre, y en otros años, cuando debido a las circunstancias no estaba de moda, como hoy, se ha conseguido por mayoría el elegir cargos por votación. El escuchar la voz del comisionado y llevar sus ideas a la práctica ha sido uno de los mejores logros de las comisiones centrales de la misma. Como en todo lo humano, ha sido fuerte el afán de superación; y en una se ha creado el himno de la fiesta, en otra se ha nombrado reina a una joven de una de las naciones rectoras del Universo para acercamos a ella. |
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En unas fiestas se consigue el apoyo oficial al nombrar reinas a hijas de altos cargos; en otras se han hecho exposiciones de vinos, o maquinaria, de ámbito local, provincial y, en alguna ocasión, interprovincial. Se publica algún libro interesante en alguna y se crea una emisora en otra. Así seguimos avanzando en lo constructivo, creando una fiesta con el afortunado "slogan" que se ha hecho famoso "Requena, donde la vendimia es fiesta". La siguiente instaura, felizmente, el "Día del requenense ausente", para llegar a las bodas de plata de las fiestas vendimiales, que instaura "La noche del vino", que cada año es más popular. Se inaugura el 30 de agosto de 1972 el monumento a la Vendimia, que podemos decir Universal pues es hasta la fecha el único en su género, como justo homenaje a esos hombres v mujeres que a la viña dedican su vida. |
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En su XXX edición, celebrada en los difíciles momentos de transición que estamos pasando, para dentro de unos años llegar a la democracia, se ha conseguido que lo popular haya sido el timón de la fiesta. Ha sido clamoroso el éxito conseguido en los continuos recorridos de las reinas, damas y comisionados por las calles y plazas de los barrios de La Villa, Peñas y Arrabal, principalmente en la madrugada de la "plantá" de las distintas fuentes del vino en los barrios citados. La instauración de la "Noche del labrador" en las Peñas, que tuvo un emotivo sabor popular en el justo homenaje que se hizo el día 2, y el sábado 3 hubo el magnífico acto de hermandad con la vitivinícola ciudad de Villar del Arzobispo, que culminó con la mejor "Noche del vino" que hemos conocido desde su fundación. El cambio de la cabalgata del sábado al domingo ha sido un gran acierto del joven y dinámico presidente central, José Luis Gil Roda, y de sus activos colaboradores, que, formando un grupo homogéneo, han conseguido que la fiesta de la Vendimia, en su XXX aniversario, y bajo el feliz reinado de la encantadora señorita María Canelles Montero, que con su arrolladora simpatía ha conquistado el corazón de los requenenses, sea una de las fiestas que más tiempo será recordada. Francisco Martínez Bermell (Publicado en El Trullo de Diciembre de 1977) |