Querido señor TRULLO:

     No sabía si escribirte o dejarlo pasar, pero al final me dije que si mi carta contribuía a romper una lanza en tu favor, pues allá va esa lanza.

     Vivimos tiempos en los cuales la prensa, radio y televisión tienen un papel primordial, si no por decir necesario, y estas líneas que te escribo, querido TRULLO, tienen algo de homenaje a una revista, que aún siendo localista, tiene una aire, muchas veces, de lejos de nuestra tierra. Te achacan que siempre escriben las mismas personas en tus páginas y en contadas ocasiones temas de interés, pero dejando que cada cual opine como quiera, que la crítica es libre, y respetando cada opinión, como se debe de hacer, voy a argumentar, a mi manera, con otras razones.

     Tienes un lema. Revista gráfica de la Fiesta de la Vendimia. En ella han colaborado plumas ilustres, tanto locales como forasteras, y siguen escribiendo. Ah, y muchos aficionados que vertemos en tus páginas, con la mejor voluntad, nuestro corta saber, supliendo la técnica o el buen decir, en este caso el buen escribir. Todos los que han pasado y pasan por tus letras impresas han tratado todos los temas habidos y por haber, pero fundamentalmente los vínicos, tanto en su aspecto técnico, como en el literario. Del tema local, qué decir, pasando del histórico al actual y de noticias deportivas a culturales, tus páginas, siendo «festivas», dieron cuenta de todos los hechos. De poesía, tanto de los más caracterizados poetas locales, como los Premios en la Flor Natural, de muchas justas literarias, etc. En fin, creo que tuvieron cabida todos los temas.

     Mucho se podría decir para colocarte en el sitio que te mereces, pero hay que reconocer que tienes tu público y para él escribimos; un público heterogéneo que te compra y lee con auténtica delectación, como también tienes un público accidental, bien porque les traes la foto de algún familiar, sobre todo si son miembros tanto infantiles como reinas o damas de la Fiesta.

     Yo desearía que hubiese más publicaciones locales, pero, lamentablemente, no es cosa que abunde y por eso, porque no vamos sobrados de letra impresa local, aún con los defectos, que también los tienes, te defiendo y quiero, que, bromas aparte, ya vas teniendo unos añitos, y esto por algo será.

     A los amantes de la Fiesta nos satisface leerte, bien para actualizar nuestra memoria de cosas que nos contaste, o para consultas de nombres o datos que en determinado momento nos hacen falta. Ojeamos tus páginas con reverencia, cuando se remontan a los tiempos heroicos, desde los comienzos «arrabaleros» de la Fiesta y por cada uno de los años, hasta treinta y uno que se han sucedido, llenos de infinidad de recuerdos, que los reflejaste y guardas en tu pequeño o gran archivo.

     Me ha salido la palabra archivo sin pensar, pero vale para decirte, que también vales para eso, pues, de no ser así, habrían caído en el olvido muchas cosas. Vales para tanto, que sirves de texto histórico para muchos que no vieron nacer la Fiesta de la Vendimia; para otros que han pasado por la Fiesta, pero que por su edad son hijos de fundadores o de los primeros comisionados. Vales, para que muchas reinas y damas de las actuales, vean en tus páginas, a sus propias madres, cuando les tocó representar a la mujer requenense. Vales, querido TRULLO, para que quien ha venido a vivir a nuestra Requena y no conoce la Fiesta, aprenda lo que un puñado de requenenses ideó para ensalzar el vino, riqueza de nuestra comarca cuando el tiempo no lo impide. Y, finalmente, vales, para que se refleje en tus páginas el carácter festero de un pueblo que, al margen de trabajar cada cual en su «viña», tiene tiempo de dedicar su esfuerzo a un logro natural, como es preparar durante un año y luego realizar, el cada día más difícil problema de pregonar que empieza una nueva Fiesta. Encadenando a continuación un ramillete de actos que, con su tipismo unos y su gran categoría otros, dan cuenta de estos días, dedicados a ensalzar a nuestras tierras y a nuestras gentes, bajo la protección de nuestra Patrona.

     Y por hoy no hay más, querido TRULLO. Te deseo larga vida, pues será síntoma de que en Requena, donde la Vendimia es Fiesta, también sigue siendo fiesta tu publicación.

     Un saludo de

Tony

 

(Publicado en El Trullo de Diciembre de 1978)