A lo largo de la pequeña historia de la Fiesta hay un momento que surge tristemente el inevitable acontecer de una vida que se va, el amigo que se pierde, el ser que desaparece de pronto para no volver más, para convertirse sin remedio solo en recuerdo.

     Francisco Sánchez Roda fue un hombre bueno. Entre muchísimas cualidades suyas preferimos ésta. No queremos extendernos en otras consideraciones que no hacen al caso. Fue un hombre bueno y eso ya cuenta.

     El 18 y 19 de Septiembre de 1948, Francisco Sánchez Roda ostentó la Presidencia de la primera Fiesta de la Vendimia. Fue una fiesta pequeña, sencilla, entrañable, pero que dejó sentados los pilares de lo que luego, al correr del tiempo se convertiría en algo con solera y tradición de resonancia nacional.

     Francisco Sánchez Roda trabajó de una manera incansable durante muchos años con el que fuera entusiasta y popular Grupo Arrabal, de feliz memoria local, creador de la Fiesta entre otras muchas actividades que están todavía en el recuerdo de las gentes de entonces.

     Para él y para Pascual Ortiz Sánchez, otra figura y fundador, fallecido cuatro meses antes, EL TRULLO quiere rendir desde estas páginas un sencillo homenaje de respeto y admiración para los que se fueron, para los que desde allá aún ostentan el título de primeros forjadores de la Fiesta de la Vendimia.

     Para ellos el cálido y permanente recuerdo de los amigos que aún quedamos aquí.

 

(Publicado en El Trullo de Diciembre de 1978)