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Aclarando nombres Nuestra comarca
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Una tendencia de nuestra época trata de establecer, con nueva vida, una división administrativa intermedia entre la provincia y el municipio. División ya existente en nuestra organización actual, pero confusa, en ocasiones, y con escasa consistencia práctica, en otras. Todos recordamos, en efecto, la distribución de nuestra provincia en 18 distritos o partidos judiciales, uno de los cuales era el de Requena. Pero, hace algunos años, un cambio en la organización judicial de España refundió los anteriores partidos en otros, reduciendo notablemente su número. En el caso de Requena se amplió su demarcación con los territorios antes pertenecientes a los partidos judiciales de Chiva y Ayora. Evidentemente, el Ministerio de Justicia efectuó una modificación territorial, acorde con sus actividades y por razones bien fundadas. Pero el resultado es que ya no puede considerarse sinónima la división administrativa en partidos judiciales de la división en distritos. Y es obvio que éstos se conservan, en la práctica, por razones de tipo utilitario, pero carecen de un reconocimiento legal. Nos encontramos, pues, en un período intermedio, del que ha de nacer una división administrativa nueva, según todos los indicios. Y dentro de las nuevas "comarcas", una de ellas será la de Requena. En primer lugar surge la cuestión del ámbito territorial. Este ha estado constituido, tradicionalmente, por los términos municipales de Requena, Utiel, Camporrobles, Fuenterrobles, Villargordo del Cabriel, Caudete de las Fuentes y Venta del Moro. Parece lógico pensar que a esta demarcación le falta uno: el de Sinarcas, unido al resto de la comarca por toda una gama de razones, de los más diversos tipos, y por un interés común. En segundo lugar aparece el problema del nombre. Distrito de Requena o comarca de Requena, como denominación derivada de su principal ciudad, se muestra con toda claridad como razonable. En el supuesto de querer abarcar una base más amplia, apoyada en las dos ciudades existentes, podría ser "comarca de Requena-Utiel", respetando un orden natural, ya que Requena aparece en primer lugar, como extensión territorial, como entidad demográfica, como históricamente más antigua e incluso atendiendo a un orden alfabético. Lo que no parece lógico, desde ningún punto de vista, es denominar a la comarca con el extraño nombre de "Plana de Utiel", como hemos tenido ocasión de comprobar en algunas publicaciones. Denominación absurda, en su primer concepto puesto que la comarca no es una "plana" o "llano", sino una "meseta", y además, entraña la introducción de una palabra valenciana para denominar a una comarca de indudable habla castellana. "Plana de Castellón", por ejemplo, es nombre adecuado, por reunir, en su territorio, los dos puntos antes mencionados: llanura baja y zona de habla valenciana. Bien es verdad que la llamada "Plana de Utiel" no ha nacido, como denominación, en Utiel ni en Valencia, sino en otras tierras, desde las que se pretende organizar nuestra futura vida regional. De modo semejante se ha querido introducir, en comarca próxima y hermana, el nombre de "Valle de Cofrentes", pretendiendo borrar con ello una tradición de siglos, que ha afirmado, rotundamente, la personalidad del Valle de Ayora. Tampoco parece necesario insistir mucho sobre el sentido que pudiera tener una reciente denominación, ajena por completo a toda tradición histórica. Una "Castilla valenciana", en que Castilla sería el sustantivo y valenciana el adjetivo significaría, gramaticalmente, un trozo de Castilla (dentro, administrativamente, del territorio castellano) con carácter, costumbres, lengua, etc., valencianos. Es decir, exactamente lo contrario de lo que es nuestra comarca. Ese significado tienen, por ejemplo, la Suiza italiana o el Canadá francés. En nuestro caso se puede hablar, con toda razón, de "Valencia castellana", pero no, a nuestro entender, empleando las palabras en orden inverso. J. P. S. (Publicado en El Trullo de Junio de 1979) |
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