Yo soy de la Valencia sin mar y sin arenas,

de la Valencia ausente, tan mía y tan lejana,

de la Valencia fría que corre por mis venas.

Yo soy de la Valencia que dicen, Castellana,

sin mar Mediterráneo, sin Turia, ni Albufera...

Yo soy de la Valencia sin habla valenciana.

Yo no tengo naranjos, ni brisa marinera,

ni tengo Miguelete, ni Torres de Serranos,

ni gozo de Valencia la misma primavera.

Yo soy de la Valencia, tan lejos de mis manos,

tan lejos de su brisa, tan lejos del paisaje...

que a veces se me niegan los pulsos valencianos.

Yo soy de la Valencia sin flor en el encaje,

sin mieles ambarinas, sin huerta perfumada,

sin playas y sin puertos, ni espuma ni oleaje.

Yo soy de la Valencia... la huérfana adoptada,

sin parque de Viveros, sin aires levantinos,

sin jardines, sin rosas, sin palmeras..., sin nada.

Yo soy de la Valencia sin algas ni marinos.

Yo no tengo sus olas besando mi ventana.

Yo soy de la Valencia de nieves y de vinos.

Yo soy de la Valencia que dicen, castellana;

de la Valencia humilde de agraces y de viña.

Yo soy de la Valencia sin habla valenciana.

Yo no tengo sus verdes surcando la campiña,

yo soy ,de la Valencia que nace tierra adentro,

de la Valencia seca, de la Valencia niña.

Pero soy de Valencia, porque marcho a su encuentro

y cada vez la siento, más hermosa, más mía,

más cerca de mis manos, más cerca de mi centro.

y al pronunciar su nombre, me lleno de alegría.

Mi boca se hace verso cuando habla de Valencia

y afirma que la quiero, más que a la luz del día.

Respiro cada instante más cerca de su esencia

y al sentir sus latidos mezclarse por mi vena

tan solo sueño darle mis hijos por herencia.

¡Oh, Valencia tan mía!, ¡Valencia que se estrena!

Cada vez que amanece le grito a la mañana:

¡Valencia está en mi vida! ¡Valencia está en Requena!

No quiero que me digan, Valencia "Castellana",

me duele este destierro... ¡No quiero estar afuera!

Yo quiero que me digan: ¡Valencia... Valenciana!

Que yo también defiendo su autónoma bandera,

para que todos sepan que, junto a la de España,

¡tiene puesta Valencia su gloria en la Senyera!...

MARIA DOLORES GRAO

(Publicado en El Trullo de Junio de 1979)