Queridos requenenses, amigos todos:

     Pobres son las palabras. Sí, con ellas quisiera expresaros la satisfacción y el honor que para mí supone la presidencia de la XXXIII Fiesta de la Vendimia. Sé la gran responsabilidad que con tal cargo he contraído. Responsabilidad extensiva a todos mis comisionados, pero que no nos asusta por cuanto que sabemos que la meta a conseguir es engrandecer a nuestra querida Requena.

     Sabemos también la ardua tarea que nos espera durante este próximo año. En el poco tiempo que llevamos al frente de la XXXIII Fiesta ya lo hemos podido constatar.

     Os aseguro que toda nuestra capacidad de trabajo, nuestra juventud y nuestro entusiasmo, están al servicio de la Fiesta y de Requena. No nos faltan ganas, y quisiéramos que nuestros esfuerzos se vieran compensados por el éxito. Difícil tarea, máxime si tenemos en cuenta que en estos últimos años se han hecho unas fiestas muy difíciles de superar. Ello no nos acompleja. Y es así porque también sabemos que no estamos solos. Sabemos que nos respaldáis todos vosotros, amigos requenenses, porque la Fiesta de la Vendimia es de todos y para todos y entre todos hemos de hacerla.

     Por tanto, quiero aprovechar esta ocasión para, en nombre de todos mis comisionados y en el mío propio, pediros a todos vuestra entusiasta colaboración, tanto moral como económica.

     Os supongo enterados, pues lo habréis leído en el «Boletín de Información Municipal» del mes de noviembre, del extracto de cuentas presentado por la XXXII Fiesta de la Vendimia. Cerca de 8.000.000 de pesetas (casi nada). Añadamos a esta cantidad lo que en el presente año aumentarán los gastos. Es para atemorizar la cosa. Pero nos consta que en la presente edición hemos de conseguir que, por ejemplo, las cuotas de los barrios no sumen una cantidad tan irrisoria como la del pasado ejercicio. Así como que el vino que la Fiesta dona gratuitamente durante los tres días le cueste más de 400.000 pesetas. Esto, amigos míos, en la tierra del vino y en las fiestas que a él lo ensalzan no tiene explicación.

     Estas y otras muchas cosas es misión de todos el que sean subsanadas. Y todos los que componemos la XXXIII Fiesta de la Vendimia estamos seguros de que nos vais a ayudar a que así sea.

     Y no quiero cansaros más. Muchas gracias anticipadas, porque vais a cumplir como buenos requenenses colaborando con nuestra Fiesta.

     Y con mis mejores deseos para todos en estas Fiestas de Navidad, os invito a levantar conmigo la copa y brindar fervientemente por nuestra Requena y su Fiesta de la Vendimia.

     ¡VIVA LA FIESTA DE LA VENDIMIA! ¡VIVA REQUENA!

     Cordialmente, vuestro Presidente

Antonio Vila Valle

(Publicado en El Trullo de Diciembre de 1979)