La elaboración del vino ha pasado, en todos los países, en este siglo, de ser una manipulación artesanal no específica, realizada ordinariamente por el agricultor-cosechero, a una industria con una técnica depurada, como corresponde a cualquier otra producción. Se comprende que el proceso evolutivo haya pasado por una variedad de situaciones intermedias y que paralelamente haya ido perfilándose, con pasos más o menos vacilantes, la profesión del técnico correspondiente.

     La enseñanza de la Enología en España surge en 1892, con la creación de las estaciones de Viticultura y Enología, a las cuales se fija sus funciones la de la realización de cursos de formación, y a ellas se debe, durante muchos años, la existencia en España de este tipo de enseñanzas, concretamente desde 1893 hasta los años cincuenta, en que, al amparo de creación de las Escuelas de Capacitación Agraria, empiezan a crearse centros de enseñanza dedicados específicamente a la vitivinicultura.

     Concretamente en España, el primer centro que organiza cursos regulares de capacitación enológica es la Estación Ampelográfica Central (Madrid), que los inicia en 1918.

     Ciñéndonos a la ciudad de Requena, la enseñanza surge hacia 1920, de la mano de la Estación Enológica, dirigida en aquella época por don Rafael Janini; dichos cursos se mantienen de forma más o menos regular hasta finales de los años cuarenta, en que, dirigidos por don Pascual Carrión, se crea el curso de capataz en Viticultura y Enología, que con una duración de tres meses se imparte todos los años.

     Paralelamente, desde 1952, don Pascual Carrión intenta la creación de una Escuela de Capacitación Agraria dedicada a la vitivinicultura y con sede en Requena, hecho que consigue en 1961 con la apertura de la Escuela de Capataces Bodegueros y Viticultores, organismo dependiente de la Diputación Provincial de Valencia; esta escuela recoge el relevo de la enseñanza de manos de la Estación Enológica, y desde 1961 hasta la fecha, bajo las direcciones de don Antonio Sánchez-Capuchino, don Pedro De-Bernardi y quien suscribe, sucesivamente, viene impartiendo enseñanzas de Viticultura y Enología, primero sólo en forma de capataces bodegueros y viticultores, y después de 1974, como capataces y formación profesional de segundo grado.

     A partir de 1978 la Diputación ha incrementado notablemente los presupuestos de la Escuela, lo cual ha permitido mejorar las instalaciones y equipamientos dedicados a la enseñanza y experimentación de la Escuela, culminando en las obras en ejecución de ampliación y reforma de este centro que, con un montante de 17.000.000 de pesetas, permitirán disponer de un centro realmente modelo dedicado a la enseñanza de algo tan importante para esta comarca,  y para España como es la Vitivinicultura.

 

(Publicado en El Trullo de Agosto de 1981)