|
|
||
| Con soles de otoño, Requena despierta de sueños, temores, vigilias y alertas.
Las uvas maduras, devorando soles, llaman a Vendimias. La urgente cosecha soñando aguardientes y versos y estrellas se apresta en racimos para hacerse vino y en música joven para hacerse Fiesta.
Se muere el verano y deja el regusto de una Fiesta virgen puesta en la, ballesta para dispararla viendo cómo llega la gente dichosa de dentro y de fuera.
Todos, todos caben, que es ancha la hacienda y hay júbilo nuevo de urgentes Vendimias y hay lumbre encendida con la mesa puesta y hay rostros radiantes de nuevas sonrisas ¡Y, abiertos los brazos, aguarda Requena!...
Agosto, 1981 José María Sánchez Roda (Publicado en El Trullo de Agosto de 1981) |
||