Cuando me pidieron amigos míos de la XXXVI Fiesta de la Vendimia que escribiera unas líneas para EL TRULLO, me brindé rápidamente a ello, porque los que amamos tanto la fiesta siempre estamos metidos en ella de una forma o de otra.

     En primer lugar felicito a mi amigo Vicente Morcillo por el cargo que va a desempeñar este año y por el acierto que ha tenido en la elección de los componentes de su "equipo", y que todo les salga como ellos desean, y, como se dice siempre, que la XXXVI sea mejor que la XXXV.

     Ahora, en estos momentos, una vez que han pasado unos meses desde que terminó la XXXV, uno analiza tranquilamente todo un año de trabajo y de esfuerzo. Hay momentos que añoro el no estar en esos "líos" de la fiesta, pues, cuando estás metido de lleno en ella, te parece que la fiesta es tuya y que todo el pueblo de Requena está pendiente de lo que se va a hacer, y de alguna manera te sientes más importante, y que conste que no lo digo por vanidad. Os pongo el ejemplo que me pasó hace unos días: estando reunidos en mi casa con algunos componentes de la fiesta pasada, la mujer de un presidente de barrio, que cuando acabó la fiesta me dijo: "¡Gracias a Dios! Ya estaba hasta el 'coco'; menos mal que se ha acabado." Pues ahora me decía: "No sé, parece como si me faltase algo, pues casi toda la gente de una u otra cosa me preguntaba por algo de la fiesta y además, oye, que me sentía más importante". Y es que es así como ves la fiesta como tu fiesta; además convives con un montón de gente que antes apenas saludabas, a no ser que pasases muy cerca de ella, y que luego acaban siendo amigos estupendos; y eso hay que agradecérselo a la fiesta, que sirve para unir aún más a las personas sin distinción ni clase social.

     Y al pueblo de Requena me atrevo a decirle que se vuelque, como siempre lo hace; pero, si cabe, algo más, con la fiesta, pues cada año los presupuestos son más altos, y se necesita cada día más, y mientras los demás disfrutamos de la fiesta, hay un grupo de personas trabajando con un entusiasmo sin límites para que todos nos sintamos orgullosos de tener una fiesta de las mejores de los pueblos de España.

     De la fiesta pasada sólo puedo deciros que todos los componentes de ella nos hemos vaciado en darlo todo, con entusiasmo, trabajo y entrega, y hacer las cosas lo mejor posible. Desde aquí vuelvo a dar nuevamente las gracias a todos los componentes de mi equipo de la XXXV fiesta, que tanto han trabajado, y que por mucho que dijera en favor de ellos y ellas siempre me quedaría corto. Mucha suerte a los componentes de la nueva fiesta, y ¡VIVA LA XXXVI FIESTA DE LA VENDIMIA!

FRANCISCO MUÑOZ ABAD

(Publicado en El Trullo de Diciembre de 1982)