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| Al pensar en la editorial que debe abrir esta revista de EL TRULLO, última de la presente edición, hemos creído que lo normal en todo final ( aunque realmente sea un punto y seguido de la fiesta) es brindar con el caldo más apreciado para uno, que, por supuesto, para nosotros es con una copa del buen vino de Requena por un hecho consumado, y decimos esto porque, a la altura de fechas en que nos encontramos, ya está decidido todo el amplio panorama de actos y festejos que se van a desarrollar a lo largo de nuestras fiestas. Lo difícil es saber por dónde comenzar, ya que lo haríamos en primer lugar por todos y en el último por los mismos; pero pensándolo bien, el lugar que ocupe es lo de menos, pues lo que verdaderamente importa es hacerlo con toda sinceridad, y por ello alzamos la copa y brindamos: - Por la esperanza de LA GRAN FIESTA que se avecina, en la que si el tiempo nos acompaña y todo se desarrolla como con la ilusión que hemos puesto, sabemos será eso: UNA GRAN FIESTA.- Por nuestras cooperativas y aldeas; porque si no participan más en la fiesta es culpa de las comisiones que no han sabido incorporarlas, pues este año, sin haberlo conseguido en su totalidad como era nuestro deseo, han sido las cooperativas las primeras en entender que todo el vino que se consuma en nuestras fiestas es de su cuenta, sin que esta Comisión tenga que añadir en su presupuesto este capítulo de gastos, como normalmente se viene haciendo. - Por la Comisión Permanente de la Fiesta de la Vendimia, y en especial por aquellos que «la practican», ¿por qué no? Por haber conseguido ese magnífico local, base para un nuevo relanzamiento de la fiesta; para que tengan acierto en la proyección del edificio; y para que sepan, desde el montaje de una secretaría permanente, adecuar los estatutos a los tiempos actuales, incorporando principalmente en ellos, a partir de la próxima Comisión, una norma de rotación en ella, para que ya en adelante no se comience ningún ejercicio de la nada, en beneficio de nuestra fiesta. - Por todas nuestras comisiones, porque se han hecho acreedoras a ello al desarrollar todos los trabajos que se les ha encomendado con el mayor celo y entusiasmo, como lo demuestra, por ejemplo, el superar con su esfuerzo a muchas comisiones de fiestas anteriores en la participación de nuestra popular «cuota del pueblo», y porque saben soportar las críticas de las que son objeto por parte de aquellos que desconocen el sacrificio que representa el pertenecer a las mismas. - Por todas las familias que componen la actual edición, porque, aparte de sacrificar con agrado ese presupuesto que representa el ser partícipe directo de la fiesta, han sabido en los momentos difíciles comprender y soportar los sinsabores de los que hemos sido portadores con motivo de los problemas que conlleva el montaje de una fiesta tan compleja como la nuestra. - Por nuestra Reina y Presidente infantiles, Roció y Práxedes, porque, con el grado de amistad sincera a que han llegado entre ellos con motivo de sus nombramientos, han sabido darnos a los mayores una lección de hermandad que buena falta nos hace en los tiempos que corren. - Por nuestra Reina, Chipi, porque está demostrando a todos su gran talante, como ya lo presumíamos, al saber situarse en cada momento a la altura que las circunstancias del entorno requieren, sin forzar nada de su gran persona. - Por Requena y sus gentes, porque todo se lo merecen. - POR TODOS, CON NUESTROS MEJORES DESEOS.
ADOLFO HUERTA GARCIA
(Publicado en El Trullo de Agosto de 1983) |
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