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| La crisis económica que comenzó hace 10 años ha tenido tiempo de sobra para llegar a todos los rincones del globo. En este caso, desgraciadamente, Requena no es una excepción. En este pequeño y entrañable rincón del mundo, dos circunstancias especiales han permitido que los efectos de esta crisis llegaran un poco aminorados a nuestra comarca. Por un lado, la construcción de la central nuclear de Cofrentes ha sido la receptora de toda la mano de obra no cualificada que ha quedado en el paro. Al mismo tiempo, la primordial característica agrícola de nuestra comarca ha actuado como colchón que amortigua la crisis, la atención a las tareas vitivinícolas permite jornales y rendimientos económicos que encubren en cierto modo la preocupante situación de paro que padece Requena.En enero, la central se pondrá presumiblemente en marcha, y con este acto podemos afirmar, sin lugar a dudas, que la época de las "vacas gordas" ha terminado. ¿Qué va a ocurrir entonces?, ¿qué deparará el futuro que se nos echa encima? En los últimos años Requena ha evolucionado de una manera vertiginosa con una prosperidad artificial que tal vez, a partir de ahora, empecemos a ver como un gran ídolo... con pies de barro. A mi juicio tan sólo el establecimiento de algunos servicios comunitarios constituyen la nota positiva en esta apresurada evolución. Requena ha asumido con fuerza su papel de cabecera de comarca, y lo que en otros tiempos fue motor de su crecimiento, la situación estratégica, vuelve a ser ahora importante, constituyendo el motivo por el cual la descentralización administrativa que se está llevando a cabo desde las más altas esferas de poder vuelve sus ojos hacia esta Requena, cabecera de una extensa comarca. Esta situación, si bien no ha creado un número demasiado numeroso de puestos de trabajo ha permitido que al menos los comercios y servicios que ofrece nuestra ciudad tuvieran un crecimiento importante. Esta tendencia observada en los últimos años parece que continúa y que la concentración de servicios en nuestra ciudad es un hecho irreversible, que puede verse incrementado en los próximos años.Por desgracia esto no es suficiente para dar salida a toda la mano de obra que presumiblemente va a quedar en el dique seco en próximas fechas. Por eso la creación de puestos de trabajo en nuestra zona constituye una noticia a la que hay que darle la máxima importancia. Por otro lado, encontrar a un empresario que invierta en tiempos de crisis tampoco suele ser un acontecimiento que se dé con mucha frecuencia. EL TRULLO ha querido acercarse hasta un hombre joven, que ha puesto toda su ilusión en poner en marcha una nueva fábrica e introducirse de este modo en el mundo empresarial. Se trata de José Andrés Valiente, 22 años, técnico en curtidos, diplomado por la Escuela Nacional de Tenería de Igualada (Barcelona). La empresa que está montando se llama "Curtidos Castilla"; tiene prevista su apertura para el mes de enero, y él va a ser el gerente.-¿Qué te ha llevado a embarcarte en esta aventura en tiempos de profunda crisis económica?-En primer lugar la tradición familiar; mi padre lleva más de 30 años en este sector. Para mí es un mundo conocido, y en estos años he intentado prepararme para estar en condiciones de poder llevar adelante este proyecto, que con la adecuada organización puede ser un negocio rentable. -Por cierto, ¿cómo se encuentra el sector del curtido? -Creo que a pesar de todo no está mal del todo. Han cerrado muchas fábricas grandes por problemas laborales y de rentabilidad, con lo que se ha producido un bajón en la producción, que supone una cifra aproximada de 600.000 pies. Las pequeñas empresas tienen un gran futuro en el sector, ya que es previsible a corto plazo una recuperación del sector del calzado dedicado a la exportación. El mercado nacional del calzado se encuentra muy mal, y eso repercute en los pedidos; sin embargo, el alza del dólar permite exportar a unos precios competitivos y por ahí puede venir la recuperación del sector. -Sin embargo, la subida del dólar también afectará a los costos de la materia prima, las pieles. -Sí, esto es cierto; pero debes de tener en cuenta que el consumo de pieles para su curtido, debido al bajón que comentábamos antes, en el momento actual, puede nutrirse al menos en un 50 % en los mercados nacionales, y esto se paga en pesetas; el resto hay que buscarlo necesariamente en la importación de pieles de países como Brasil, Argentina, etc. -¿Crees que las medidas adoptadas por el Gobierno pueden solucionar en un plazo más o menos corto la crisis? -Algunos sectores, como éste, son recuperables. Yo creo que se puede invertir. Tecnológicamente estamos al día y en condiciones de competir con cualquier país del mundo. A nosotros los empresarios nos ha afectado enormemente la reducción de la jornada a 40 horas semanales. Esta medida aumenta los costos de la Seguridad Social, y es dinero que no va ni al empresario ni al obrero. Sería preferible trabajar unas horas más, con lo que el obrero y el empresario ganan más dinero y los costos de Seguridad Social se reducen. Por otro lado, las subvenciones que el Estado aporta a las empresas que crean puestos de trabajo, a la larga resultan insuficientes debido a los enormes costos que supone el pago de la cuota a la Seguridad Social. En el capítulo de impuestos, la carga sobre el empresario es cada vez más agobiante; el I.T.E. en un sector como el nuestro, que necesita numerosas fases de producción, llega a alcanzar una cifra desorbitada. El matadero se lo cobra al almacenista; éste al curtidor; el fabricante lo paga, y cuando llega a las tiendas el porcentaje ronda el 25 %. Otro fuerte gravamen lo constituyen los elevados costos que representan los descuentos de papel, que en España son carísimos, muy por encima de la media mundial. De las medidas tomadas recientemente, tan sólo consideramos positiva la posibilidad de contratar temporalmente, lo que permite de hecho una mayor flexibilidad en las plantillas y la posibilidad de dar empleo temporal a muchas personas. -¿Cómo ves el papel de los sindicatos? -Sin lugar a dudas son necesarios, siempre que constituyan un factor de diálogo entre el empresario y el obrero y no un motivo de enfrentamiento. Su misión es defender al obrero contra los abusos que pueda cometer el empresario, pero teniendo en cuenta que en los tiempos que corren no se puede estar siempre forzando al empresario. En este sentido creo que la crisis que estamos padeciendo ha hecho que los obreros sean más conscientes de sus deberes hacia la empresa que en años anteriores. Por otro lado, el empresario creo que debe de tener en todo momento a los obreros al corriente de la situación de la empresa, tanto si ésta va bien como si va mal, haciéndoles partícipes de las dificultades por las que suelen atravesar las empresas en tiempos de crisis como éste. -Para finalizar, ¿tienes en perspectiva algún proyecto que permita la creación de más puestos de trabajo?-Mira, en principio vamos a poner esto en marcha, intentando consolidarnos en el mercado; sin embargo, estamos en contacto con empresas extranjeras que importan calzado español, y pensamos introducirnos en el mercado del calzado vulcanizado. Nosotros tenemos una red de tiendas de calzado por toda esta parte de España, y creemos que en un futuro la producción de esta clase de calzado podría ser rentable, cerraríamos el ciclo productivo eliminando intermediarios, y, por supuesto, supondría un aumento considerable de puestos de trabajo. Ten en cuenta que por cada obrero de curtido se necesitan 10 para la fabricación de calzado. -Gracias por contestar a nuestras preguntas, y suerte en los proyectos que piensas llevar a cabo; de resultar todo bien, es seguro que todos saldremos beneficiados.
J. S.
(Publicado en El Trullo de Diciembre de 1983) |
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