A la señorita Raquel Pérez Iranzo,

Reina de la XXXVII Fiesta de la Vendimia.

Pequeño homenaje a su simpatía

y belleza.

(II)

     La selvática ciudad de Requena en el Perú se encuentra situada (como ya se dijo anteriormente) en plena selva amazónica; es de advertir que todas las poblaciones de la selva se han formado a las orillas de los ríos, en su mayoría caudalosísimos.

     El Ukayalí, a unos 100 kilómetros de Requena, se une al Marañón y aportando ambos el mismo caudal, forman el Amazonas. Allí mismo se encuentra la ciudad de Iquitos (40.000 habitantes, el más importante puerto fluvial de esta zona).

     Pero en la selva no hay caminos, ni carreteras, ni mucho menos ferrocarriles; todo contacto con el mundo exterior ha de hacerse forzosamente a través del río, por eso, allí cuando se habla de viajes, sólo se mencionan canoas o barcazas.

     Los ríos y la selva condicionan la vida en esta parte del mundo; la vida entera: vegetal, animal y humana. Los ríos son camino seguro abierto a todos, son también despensa, vía de comunicación y vehículo por el que se relacionan los pueblos; por su cauce se movilizan enseres, materiales diversos y comestibles y lo que es también muy importante, se negocia. Y cuando alguna vez (muy pocas) algún río varió su cauce, el poblado que había en su orilla, quedó condenado a muerte, dispersándose sus habitantes hacia otros poblados o construyéndolo en su nueva orilla otra vez.

     Requena dispone de un campo de aviación, pero sólo pueden aterrizar avionetas; también hay una estación telegráfica y la correspondiente oficina de correos. Me dicen que todo ello está servido por escaso personal.

     Hay también una instalación de megafonía propiedad del ejército, que en diferentes ocasiones ha prestado útiles servicios a la población, pues esta ciudad tiene una pequeña guarnición.

     Las embarcaciones que surcan estas aguas generalmente son de unas 1.000 toneladas, pero algunas que están especialmente diseñadas para la navegación fluvial, llegan hasta las 3.000, como sucede con "La reina del Amazonas", barcaza petrolera.

     El Perú se encuentra dividido en departamentos (podemos decir son un equivalente a nuestras regiones) y éstos a su vez en provincias.

     La provincia de Requena pertenece al departamento de Loreto, cuya capital es la ya mencionada de Iquitos.

     Esta provincia tiene una extensión de 45.673 kilómetros cuadrados (como dato comparativo diremos que sumadas la extensión de las tres provincias de la región valenciana, sólo llegan a la mitad, aproximadamente). La provincia de Requena se encuentra en su mayor parte sin explorar.

     Su riqueza en maderas y caucho es enorme.

     El 80 por ciento de la población es mestiza con rasgos fisionómicos de la raza blanca y el resto de los indios cocamas. Estos indios están completamente civilizados y hablan exclusivamente el castellano con un peculiar vocabulario y muchos modismos. Solamente algunos ancianos suelen expresarse en lengua indígena.

     Quedan algunas tribus en el interior de la selva, pero en muy reducido número.

     En el orden religioso, esta provincia y la de Ukayalí forman el llamado "Vicariato Apostólico de Requena", a cargo de la Orden franciscana y un religioso con la categoría de obispo.

     No tienen televisión, me dicen que recientemente les ha sido prometida.

     Tampoco tienen prensa, los pocos periódicos y revistas que allí llegan son muy atrasados. Solamente una publicación muy modesta titulada "La voz de Requena" suele salir quincenal o mensual (más bien diríamos cuando puede). La publica y dirige la misión franciscana. Tampoco hay venta de postales.

     Debido a un elevado grado de humedad y temperatura, la vegetación se desarrolla con extraordinaria rapidez, lo invade todo, llevando consigo peligros y molestias, por ser refugio de variados y molestos insectos dañinos; entre los muchos que existen cabe destacar la "mantablanc", mosca casi microscópica que se encuentra en las proximidades de los ríos, cuyas picaduras producen gran comezón y malestar, que se acentúa por la circunstancia de introducirse en el cabello.

     Como decimos, la vegetación es tan exuberante, crece con tanta rapidez, que siempre hay que estar destruyendo las plantas del patio, del camino o de la calle, para que aparezca la tierra desnuda.

     La obra humana, casas, ganadería, todo se ve pequeño, insignificante, junto a la gigantesca vegetación, grandes lagos y ríos; la naturaleza, en suma.

     El hombre ha llegado a explotar en parte la selva, pero no ha llegado a dominarla; el vencedor es el bosque milenario, misterioso...

     Voy a resumir un poco la vida en aquellas tierras:

     Costumbres típicas y festividades. Carnaval.

     Aparece la ciudad sembrada de nuevos árboles en las calles, de cuyas ramas penden regalos y sorpresas. Hombres y mujeres disfrazados inician unas danzas típicas de esta ocasión y región. Alrededor de cada árbol se incrementan las danzas y con "humishas" (pequeñas hachas) van derribando los árboles y arrebatando los regalos y sorpresas, todo ello en medio del mayor alborozo, especialmente de la chiquillería. La feliz pareja que derriba el árbol por su último hachazo, queda comprometida para patrocinar y costear las bebidas, etc., en el mismo lugar al año siguiente.

     San Antonio de Padua: duran una semana los festejos.

     Fundación de Requena: 23 de agosto, se conmemora con actos culturales y religiosos.

     Otras fiestas de carácter familiar son:

     La "Ishpa" o nacimiento de una criatura. "Yacucheo", bautizo. "Lantitipina", primer corte de pelo de la misma, que con este motivo se hacen regalos.

     Por Semana Santa es característico acompañar la comida con la "chonta", cogollo tierno de palmera, preparado y aliñado de diversas maneras.

     Lo ordinario de todas las fiestas son los bailes y el consumo de bebidas, tales como el "masato" (ya mencionada en mi anterior artículo); la "chicha", hecha de maíz azucarado y fermentado; la "cachaza", aguardiente de melaza de caña, estas últimas ligeramente alcohólicas o alcohólicas.

     Como refrescantes (algunas veces se sirven como helados): el "camu-camu", fruto pulposo muy ácido y rico en vitamina C. El "maracuyá", delicioso y además se emplea para combatir la presión arterial alta. La relación de bebidas refrescantes es verdaderamente interminable.

     Pero el vino ni se consume ni apenas se conoce, salvo para la celebración de la Misa.

     Mención aparte merece la planta "Ayahuasca" (en lenguaje indígena significa "soga de muerto"). Es una liana o enredadera.

     Esta planta es alucinógena, sin llegar a ser una droga. Se administra en pequeñas dosis, para lo cual se hace hervir la planta. Al poco rato de haberla ingerido produce un fuerte mareo, seguido de vómitos incontenibles y prolongados. Este efecto tiende a desintoxicar y limpiar el estómago. Al mismo tiempo se presenta el fenómeno de la alucinación, que permite ver como en una visión cinematográfica las más variadas cosas, unas buenas y otras malas, unas hilarantes y otras horrorizantes, lo mismo con los ojos cerrados que abiertos, despierto y en plenas facultades mentales. Generalmente la ayahuasca se toma en una sesión que dura unas cuatro horas, después de media noche, bajo la dirección de un brujo o curandero, quien realiza unos cánticos raros durante la sesión. Después de todo esto la persona queda completamente bien y recuerda todo lo acontecido como si nada hubiera ocurrido. Se realiza en lugar apartado y lejos de la ciudad.

     Los brujos de las tribus del interior de la selva dicen conocer productos medicinales aún desconocidos por la civilización para curar ciertas enfermedades que la ciencia sólo puede combatir y otros como (¡nada menos!) que el cáncer. Los misioneros no aseguran tanto, pero sí dicen ser testigos de curaciones verdaderamente prodigiosas. Diremos, como dato curioso, que casi desconocen el empleo de la sal, pues no la emplean o muy raras veces en sus comidas.

     A aquellas lejanas tierras llegaron postales y fotografías de nuestra ciudad (fachadas de nuestros templos, rincones típicos y modernas vías). También saben ya de nuestras festividades y costumbres.

     De esta ciudad de nuestra estirpe hay mucho que contar que juzgo del mayor interés y que dejo para posterior ocasión.

LUIS GARCIA GRAU

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     JOVENES DE AMBOS SEXOS DE REQUENA (PERU) DESEAN MANTENER CORRESPONDENCIA CON LOS JOVENES DE REQUENA (ESPAÑA).

     Dirigirse a las señas indicadas al pie, indicando gustos y aficiones. Será interesante que nos cuenten cosas de la vida de la selva. Se encuentran muy apartados del mundo.

     Escribid a:

D. Domingo Díez Melgosa

Director Colegio PALP

REQUENA (PERU)

(Departamento de Loreto)

(Vía Iquitos)

(Indicad "VIA AEREA")

 

 

(Publicado en El Trullo de Agosto de 1985)