|
|
||
|
REQUENA... REQUENA... Todo el año dormida en su monotonía. Surge cual dardo ardiente para ensalzar su vida. De sus entrañas brotan raudales de alegría, de amor, arte y belleza, ha llegado su día. Ella se viste de gala porque es su fiesta mayor. Todos los años la esperan, con racimos la engalanan, pámpanos y enredaderas, banderas que al viento dicen ... ¡ya es fiesta!, ya huele a vino fresco de la presente cosecha. Sierra de luz y de viñas, tierra de grandes contrastes, nace el sol por el mar cercano, y corre, corre a esconderse entre racimos dorados que besa ardorosamente hasta volverlos morados. Deja llorando la viña, se va, traspone, vuelve, su calor la abrasa y... de este amor sin mesura, nace su vino oloroso que aún guarda la dulzura que le dio día tras día donde escondida esperaba la uva casi madura. Verso, canto, arte, vida, hoy se funden con ternura las manos que lo crearon. Se buscan, se encuentran, se aprietan con rabia de amor. Hoy no son los mismos las fiestas los cambia. Hoy se quieren todos la bondad les salta. ¿Qué será mañana...? No buscaré tus manos pasaré sin mirarlas. Manos que hicieron el milagro de sus viñas, y de sus entrañas el sabor de sus caldos. Manos nobles, trabajadas, que de una tierra dura, yerma, formaron un vergel de viñas llenas de espléndidas cepas. Requena... no es Requena si no le canta a sus viñas, a sus vinos y a sus barrios y a su Virgen Dolorida, donde la fe se hace fiesta, que fue, es y será siempre el milagro de estas tierras. Imposible vivirla sin cantarla, imposible vivirla sin amarla, y como el amor cuando llega jamás puedes sacarla de tu alma. Días que se olvidan todas las nostalgias, días que se guardan para el mañana. Se marcha cada año dejándonos su aromade flores, uvas y pámpanas, y en los labios sabor a vino. Vino de esas viñas regadas con sudor y sangre... de esos labradores de REQUENA que tanto las quieren, que tanto la celebra. Año tras año cantada, por miles de poetas que hicieron de REQUENA su musa predilecta. Barrio de ARRABAL corazón de esta tierra, que besas los pies de tu Zoraida VILLA. Villa de nobles hidalgos, coronada de torres y murallas que al recibir al sol, cada mañana, lo envías a tus peñas empinadas. PEÑAS que hicieron historia al defender sus blasones, anónimos caballeros y soldadosque amaron mucho esta tierra y dieron su vida por ella. Por ella, muchos suspiran; por ella viven y sueñan, y de lejos siempre vuelven a sus fiestas de REQUENA. Fechas que nunca se olvidan, la nostalgia hace que vengan ansiosos de ver sus viñas cual galán que ve doncella. Ansiosos buscan las manos, las manos todos se encuentran. Se vuelven a ver amigos de la infancia o de la guerra. ¡Un trago de mi bota...! todo el mundo ofrece. ¿Qué tendrá ese vino de aquí, de REQUENA?, que da alegría y quita la pena. Que pasa a la sangre como una saeta, alegra los ojos, alegra el alma y dan a la vida temple de guitarra. Todo el mundo canta y baila, sin vino... una fiesta no es nada. La moza se pone su traje de gala, corpiño ajustado, camisa muy blanca con mil jaretitas, toda almidonada. Su pecho se ciñe, su corazón salta, y es que en estos días... late con más ganas. Mantilla española con teja de nácar, aderezo de oro que lució su rama. El mozo prepara su calzón y faja, y sus alpargatas que tiene guardadas. Piensa en la zagala que le dio la suerte, cogerá su mano... rozará su frente. La noche del vino con su galopeo que de madrugada aún siguen corriendo. Piensa en tantas cosas que hará esta semana, su cuerpo le tiembla, sonríe su cara. Piensa que la vida merece pasarla, y días como éstos para disfrutarla. Corren por la VILLA, el ARRABAL, las PEÑAS, todas adornadas con muchas banderas, que al viento le dicen, ¡hoy también es fiesta! El anciano no duerme, piensa... y prepara en su puerta la bota a ofrecer todo amigo que pasa, y sentado en su silla de roble a su amigo le dice con calma, ¿te acuerdas aquel año? ¡otro año de fiesta que pasa! En el alma de cada cosecha, en el vino de cada otoñada, un niño que nace, un joven que danza, y un anciano que marcha, a posar rodeado de viñas, esas viñas que tanto él amaba, VIÑAS DE REQUENA, REQUENA de mi alma.
FILO PEREZ MUÑOZ Premio Flor Natural Certamen Literario XXVIII FIESTA DE LA VENDIMIA
(Publicado en El Trullo de Diciembre de 1985) |
||