REQUENENSES: Dícese del pregón que es un discurso literario, que se pronuncia en público con ocasión de alguna festividad o celebración. Resultando difícil para mí lo primero, quiero ceñirme con todo entusiasmo en pregonar con sencillez asequible por todos, y a la vez con objetividad, todo lo que de meritorio y entusiasta encierra esta XXXVIII Fiesta de la Vendimia.

     Ante un período vacacional y de descanso, cuando las labores agrícolas han culminado la cúspide de su desarrollo, y, a la espera de la recolección, en esta longeva celebración festiva, la XXXVIII Fiesta de la Vendimia lanza su pregón inaugural, se esparce por los aires, en busca de los oídos receptores donde pretende llegar con su delicado y heterogéneo programa de festejos. Programa confeccionado con la intención de ser abierto y participativo hacia todos los ciudadanos. Más aún. Para el pueblo. Para Requena. Porque en definitiva es a quien está destinado. Es el pueblo sin duda su protagonista. Los actores y gestores son: su Comisión Central, Comisiones de los Barrios, Arrabal, Peñas, Villa y Ausentes que integran la Fiesta -con su ilusión, sus desvelos, su colorido-, éstos son sus ejecutores. Imperdonable sería olvidarse de las Comisiones Infantiles respectivas, mostrando la ilusión, el candor, llevando a veces sobre sus frágiles hombros el peso del calor, las muchas horas de pie, siendo portadoras del futuro y del relevo en la Fiesta. Es una gran alegría el observar los "desfiles festivos" entrecruzándose gozosos con las gentes que nos visitan, de los que Requena se siente complacida y orgullosa. Porque nacer en Requena, concebir su ciudadanía, es como decía Antonio Gala: "Se adquiere por las vías respiratorias y por las vías lácteas". También aquí esto se respira y se mama desde todos los pensamientos y matices. Pienso que no se hizo el hombre para la fiesta, sino la fiesta para el hombre. Y en este sentido desarrollarla y vivirla -con plenitud, pero con mesura-, con civismo, con alegría y respeto colectivo. Puede surgir algún fallo o imperfección, mas el espíritu es de que todo salga bien. El fallar o errar es propio del ser humano, de la humanidad. Porque de no ser así, ¿dónde estaría el contraste y dónde las bases para poder rectificar?

     Entiendo que un pregón festivo debe de estar exento de tintes contraproducentes, expresado con liberalidad arropado con alegría verbal, destacando la pasión singular, bulliciosa, alegre y sustantiva de una Fiesta y un pueblo. He visto de cerca a los organizadores y observando el impulso y esfuerzo con un único "Norte": Requena. He tenido la suerte de contemplar de cerca a las bellas y jóvenes mujeres ataviadas con sus artísticos trajes, sus regias mantillas, representativas de la mujer requenense, elegidas en esta ocasión entre sí mismas democráticamente, para ostentar el reinado, y he descubierto en el desarrollo de los festejos, "esas lindas ojeras" que el cansancio y el amor acentúa y ensancha en un mismo tiempo. ¡Qué hermosura...! Así es nuestra fiesta.

     Ciudadanos de Requena y sus aldeas, cooperativas vinícolas, pueblos de la comarca, Comunidad Valenciana, pueblos de España entera, os invitamos y esperamos con la mano tendida -con los brazos abiertos- en esta edición de la XXXVIII Fiesta de la Vendimia, a beber nuestros vinos, saborear los excelentes "cavas", degustar nuestros platos típicos, los sabrosos embutidos, que dentro de la gastronomía tradicional caracterizan a Requena.

     Añadiré que ponemos a disposición de nuestros visitantes (para ser admirado) todo lo que este pueblo encierra: las calles, plazas, avenidas, barriadas, museos, el conjunto de archivos históricos que componen la historia latente de esta noble, ilustre y leal ciudad.

     Os esperamos. Salud y alegría.

     Por la XXXVIII Fiesta de la Vendimia.

     ¡Viva Requena!

L. Navarro

(Publicado en El Trullo de Agosto de 1985)