SUPÓNGASE que la Fiesta de la Vendimia pudiera ser contemplada en un mosaico en donde estuvieran representados todos y cada uno de los aspectos que la componen actualmente. Partiendo de esta situación, y ante la tesitura de tener que abordar un replanteamiento de sus estructuras básicas, he aquí una actitud con la que me sentiría más identificado (teniendo en cuenta que soy partidario de evolucionar de una manera cauta):

  • Ni sobran ni faltan elementos, aún cuando son posibles futuras innovaciones. Todos ellos son aprovechables, si bien sería aconsejable alterar el orden de prioridad según que las circunstancias de cada momento así lo requirieran. Algunos de ellos, que han ido languideciendo con el paso de los años, habría que aportarles la brillantez que tuvieron o que, de partida, no llegaron a tener en la medida de lo posible.

  • La economía de la Fiesta, habida cuenta de las dimensiones que ha ido adquiriendo, no debería descansar totalmente en la Comisión organizadora, no obstante tendrían que plantearse todas y cada una de las partidas clásicas que han venido conformando el presupuesto de una manera «demasiado tradicional», al objeto de desviar inversiones comprometidas en favor de otras más «rentables». Puede ser viable un presupuesto menor con mejores resultados.

  • A nivel humano, y bajo mi punto de vista, el «fenómeno» RACIMOS es algo a considerar en profundidad. Cualquier posibilidad de relación ha de pasar, inexcusablemente, por el diálogo y entendimiento común, a fin de sentar las bases de una conexión hacia el futuro.

     A la XXXIX le corresponde afrontar, un primer contacto con estas cuestiones, y esperemos salir «bien parados» de este reto que va a requerir un alto grado de sensatez y compromiso. Me atrevo a decir que «compromiso histórico» en la medida que la Fiesta de la Vendimia se encuentra actualmente en una encrucijada.

     No me cabe la menor duda de que una vez más todos los requenenses, en consonancia con su responsabilidad, saldrán airosos de este compromiso para hacer de LA FIESTA su estandarte más preciado.

LUIS LOPEZ GORBE

 
   

(Publicado en El Trullo de Diciembre de 1985)