Era la Nochebuena

y había en todo el pueblo

una turba bullente de muchachos

celebrando el suceso.

 

     No eran pobres ni ricos,

no eran malos ni buenos,

que había leña en todos los hogares

y en las mesas había pan moreno

y había para todos aguinaldos:

eran todos los niños y el momento

de cantar villancicos y canciones,

que iba a nacer el Niño allá muy lejos.

 

     Sonaban panderetas

y se hacía el silencio

para cantar un solo

mitad plegaria en flor, mitad lamento:

     "Madre, a la puerta hay un niño

más hermoso que un lucero;

sin duda ,es que tiene frío,

porque el niño viene en cueros..."

     Y vuelta las zambombas, aún en uso,

y vuelta los panderos

que aguardaban callados todo el año,

abriendo para el coro otro silencio:

     "Decidle que suba

y se calentará,

que somos cristianos

y aún hay caridad."

     Las manos generosas de las gentes

van dando chucherías o dinero;

y siguen los cantares

y sigue el alborozo por el pueblo,

con las calles que alumbran Navidades

y las casas que encienden Nacimientos.

 

     Al llegar a mi casa, en la penumbra,

veo un niño sentado, grave y quieto,

que me tiende una mano suplicante;

en su frente, un lucero

brilla reverberante

sobre el rostro que pudo ser risueño.

 

     No dice una palabra,

pero un gesto frutal de dulce reto

y una mano tendida

le ponen desafío al sentimiento.

 

     Quiero alargar la mano

para dar no sé qué, pero al momento

observo que el muchacho ya no estaba

sentado allí en el suelo...

 

     No dije nada a nadie. Subí a casa.

Mi mujer ordenaba entre silencios

la mesa familiar de Nochebuena

para poblarla luego

de risas juveniles y canciones

y de brindis, decires y respetos...

 

     La miré algo turbado

y al ir a darla un beso

vi en sus ojos brillar la extraña lumbre

del ascua aquella viva del pequeño

que había desaparecido de la puerta;

y comprendí al momento

que el niño, con su estrella y con su nimbo,

¡lo llevaba ella dentro!

 

JOSE Mª SANCHEZ RODA

 

(Publicado en El Trullo de Diciembre de 1985)