Unido a Requena, antiguamente, por el camino de Jalance, a 661 metros de altitud y 21 kilómetros al sur de esta capital municipal, está situada la aldea de Los Pedrones, cuyo origen se remonta al siglo XVII con la instalación de una serie de colonos, con objeto de transformar en tierras de cultivo las dehesas y montes propiedad del municipio, convirtiéndose en particulares con el tiempo.

     Llegados desde la Mancha, Tomás, Francisco y Antonio Pedrón, los primitivos "pedrones", cultivan estas tierras y con sus descendientes forman las casas de labor, todas ellas conocidas hoy día.

     Los dos barrios existentes en la aldea son: Barrio de Arriba y Barrio de Abajo, que empiezan por ser unas simples casas de labor, quedando unidas en el año 1911, al pasar la carretera por la zona intermedia.

     Rodeados por zonas de montes, a la entrada de la aldea hay algunos chalets construidos antes de la guerra, cuando Los Pedrones ya era zona veraniega; a la izquierda una gasolinera, a la derecha una serrería. Pasando un barranco desde donde se sube al Barrio de Arriba se halla a la derecha la casa del médico y a la izquierda dos herrerías transformadas en talleres; más adelante tiendas y bares, y al final, sobre un espolón está el cuartel de la Guardia Civil, polideportivo, piscina y las escuelas, frente a los cuales se encuentra el Barrio de Abajo; saliendo de la aldea está la Cooperativa Vinícola que recoge la producción de uva de la aldea y sus alrededores, y un poco apartado del casco urbano, a la izquierda, se encuentra la Iglesia, en el cerro de la fuente.

     Viviendo del carbón, la madera, fornilla y plantaciones de cereales ha sido ya bien entrado el siglo actual y en especial después de acabarse la guerra cuando los de Los Pedrones empezaron a plantar viñas en tierras vírgenes, dejando el monte, conservando las plantaciones de cereales, hoy día transformadas en almendros, lo que se puede llamar la segunda fuente de ingresos de Los Pedrones, siendo la primera la riqueza de la vid.

     Las especiales condiciones que reúne esta aldea por el monte y el agua, han motivado que siempre fuera punto de atracción para los forasteros, viéndose en progreso con el aumento de viviendas y mejora de las más antiguas, que dejaron los que se fueron a Requena y, sobre todo, a Valencia buscando medios de vida para sus hijos que vuelven ya casados y con deseos de pasar sus vacaciones y fines de semana en esta tierra llena, para ellos, de recuerdos.

     Contando en la actualidad con aproximadamente 450 habitante, multiplicándose notablemente en verano. Entre las muchas cosas que se pueden encontrar siempre hay un grupo de personas, entusiastas de las fiestas, coordinadas por presidentes como: Vicente, Ernesto, Emilio, etcétera, y reinas como: Hortensia, Encarna, Carmen, etc., que anualmente, contando con presupuestos enormes, hacen posible la realización de las dos fiestas de Los Pedrones, la fiesta en honor a la Patrona de la aldea, la Purísima Concepción y las fiestas de verano, a las cuales se les dedica más empeño, trabajo e ilusión para hacer gratas unas vacaciones y para vivir unos días, visitantes, veraneantes y pedroneros como una gran familia, feliz y alegre, alejados de los problemas cotidianos y haciendo nuevos amigos.

     Agradecemos desde esta hoja de EL TRULLO la colaboración y ayuda que la XXXIX Fiesta de la Vendimia presta a la comisión de fiestas de Los Pedrones y animamos a todos los vecinos para que colaboren como bien lo están haciendo todos los años.

 

(Publicado en El Trullo de Julio de 1986)