En los comienzos. del verano de 1983 se celebraban una serie de reuniones en el Museo Municipal, con el fin de preparar algunos actos en conmemoración de la creación de la Sociedad Económica de Amigos del País de Requena, cuyo doscientos aniversario se cumplía por entonces. Comentando lo que había sido la Sociedad de Amigos del País en su época y la interesante labor cultural que había desarrollado, nos lamentábamos los asistentes de la escasa actividad cultural que existía en nuestra ciudad, y en la pérdida de nuestra pequeña o gran historia comarcal y de nuestras tradiciones, por falta de conocimiento de las mismas, lo que se traducía en una infravaloración de nuestro carácter y una pérdida de nuestra identidad, por cierto bien diferente de las de nuestros vecinos valencianos, manchegos o aragoneses.

     En una de dichas reuniones, Juan Piqueras Haba lanzó la idea de crear, como otras comarcas y poblaciones habían hecho, un centro de estudios comarcales, patrocinado por algún o algunos Ayuntamientos de la comarca, que potenciase la investigación de los aspectos históricos, geográficos, sociales, económicos y culturales de la misma y se preocupase de recoger, archivar y dar a conocer los trabajos de investigación y artículos que sobre ella se habían escrito. La idea agradó a los presentes y se iniciaron las gestiones oportunas para su creación; se logró el apoyo del Ayuntamiento de Requena, surgiendo así el Centro de Estudios Requenenses como fundación municipal con personalidad jurídica propia, que hizo su presentación en la serie de conferencias que se celebraron en nuestra ciudad durante dicho año 1983, en recuerdo de aquella extinta Sociedad de Amigos del País de Requena, y procurando recoger el espíritu que la animó.

     En estos momentos, el Centro de Estudios Requenenses (C.E.R.), lleva casi tres años de existencia, momento que me parece apropiado para reflexionar sobre él. Cuando desde EL TRULLO me pidieron un artículo para este número especial, pensé que era un buen momento para hacer un pequeño balance, un balance personal de lo que ha intentado ser el C.E.R. y lo que ha conseguido.

     ¿Qué es lo que pretende el C.E.R.?

     En sus estatutos aparecen varios objetivos, de los que destacaríamos, además de fomentar la investigación y publicación de trabajos sobre Requena y la comarca, los siguientes:

     La promoción y desarrollo de la actividad cultural en todos sus aspectos de producción y exhibición.

     El apoyo organiza ti va, técnico y financiero, a cuantas entidades y colectivos desarrollen una actividad cultural.

 
 

     Ambos objetivos son muy ambiciosos y, quizás, desborden el marco del C.E.R., para ser más propios de una Casa de Cultura, de la que desgraciadamente carecemos. Tampoco se dispone de suficientes medios para llevarlos a cabo.

     Y ya que hablamos de medios, ¿cuáles son los del C.E.R..?

     Como medios materiales se cuenta, por el momento, con una subvención del Ayuntamiento de carácter fijo que, en su mayor parte, se dirige a la impresión de la revista "Oleana" o de algún libro, y de los ingresos provenientes de la venta de dicha revista (cuyo precio de venta es la mitad que el de impresión); se carece de local propio o de otros medios materiales; los medios humanos son mínimos: somos tres o cuatro personas las que llevamos realmente el C.E.R.

     ¿Qué se ha hecho?

     En los casi tres años de vida del C.E.R. algo se ha ido haciendo. Ya hemos dicho lo realizado en el año 1983; en el 1984 se conmemoró el séptimo centenario de la muerte de Alfonso X, el Sabio, que dio el fuero y la carta puebla a nuestra población y que no tiene dedicada una mala calle en ella; el pasado año se celebraron los actos del centenario del ferrocarril Utiel-Valencia y se publicó el primer número de la revista "Oleana", que tiene como objeto recopilar trabajos referentes a nuestra comarca; en el año en curso se ha publicado el libro de don Rafael Bernabeu sobre la figura de Serrano Clavero y acaba de salir el número dos de "Oleana"; asimismo se están preparando los actos del cincuentenario del asesinato de Juan Piqueras Martínez, el crítico cinematográfico requenense amigo de Buñuel, Renau, Alberti y tantos otros miembros de la generación del 27.

     ¿Ha tenido trascendencia lo realizado?

     Honradamente, creo que no. El celebrar unos actos durante la Feria, a los que no asiste demasiado público; el lanzar una revista poco comprada y menos leída y, sobre todo, el no haber sabido despertar entre los requenenses interés por su propia cultura, el no saber o no poder atraer a personas jóvenes que den empuje a esta institución, que den ideas y trabajan para realizarlas (y el caso es que hay buena disposición por parte del concejal de Cultura y libertad de trabajo); todo ello me hace ser ,pesimista y preguntarme si el trabajo que realizamos unos cuantos merece la pena continuarlo.

     El C.E.R. es un organismo abierto a todos aquellos que deseen trabajar por el desarrollo cultural de la comarca; los que allí estamos desearíamos hacer muchas más actividades culturales, pero nos faltan medios humanos; si estos medios humanos existen, el C.E.R. podrá ir adelante y contar con mayores ayudas materiales para desarrollar la cultura, en caso contrario, desaparecerá. Quisiera, pues, hacer una llamada desde estas páginas a todas aquellas personas interesadas en el desarrollo cultural de Requena y la comarca, a fin de que colaboren con el C.E.R. en esta tarea.

     Finalmente quisiera hacer otro llamamiento en defensa de nuestra historia local. Rogaría a todas aquellas personas que posean periódicos editados en Requena, libros, artículos de prensa, facturas, listas de precios o de salarios, programas de fiesta, etcétera, anteriores a 1940, se pusieran en contacto con el concejal de Cultura, señor Brizuela, o conmigo, a fin de proceder al fotocopiado de las mismas, con destino al Archivo y a la sección de Documentación del Museo, a fin de poder recoger patrimonio cultural que pueda servir de base a futuros trabajos de investigación sobre nuestra ciudad.

     Muchas gracias.

José Luis Hortelano Iranzo

 

(Publicado en El Trullo de Julio de 1986)