Asentados sus muros fuertes y gloriosos

ya casi finalizando la tierra valenciana

entre un mar de huerta y viñedos primorosos

ofrendando reflejos al sol de la mañana,

allí existe un pueblo henchido de nobleza.

e.s un pueblo glorioso que nunca fue vencido

pues sus hombres mantienen la entereza

siendo honor y valor su lema más querido.

 

Este pueblo fecundo hoy quisiera cantar

glosando sus virtudes y limpia trayectoria,

pueblo que tiene metas y quiere superar

mil páginas grabadas citadas en su historia.

 

Este pueblo fecundo, el pueblo que más quiero,

con claros horizontes creando el ideal

de haber mezclado siempre señorío y obrero,

ostenta por su escudo ser Noble y ser Leal.

 

Es un pueblo moderno con amplias avenidas,

con un barrio de Villa tan lleno de belleza

que por sus bellas calles, callejuelas perdidas,

ostenta en sus fachadas escudos de nobleza.

 

Pueblo que está cercado por fuentes rumorosas

susurrantes y claras en parajes grandiosos,

allí donde nacieron mil rimas y mil prosas

cantados por poetas y escritores famosos.

 

Mi pueblo ha sido cuna de artistas y pintores

que pensando en su tierra el mundo conquistaron

pues sus pechos llevaban las gracias y primores

que como fieles hijos de su solar captaron.

 

Su suelo fue la cuna de aquel gran trovador

que en tierras americanas sus poemas tendía

un Serrano Clavero artista y soñador

que tu nombre en bandera cantaba y bendecía.

 

Pueblo que está soñando hacer esa expansión

y extiende sus confines con un aire triunfal

para crear riquezas, trabajo e ilusión

asentando en su suelo polígono industrial.

 

Y por ello a este pueblo fecundo voy cantando

pues a mi paso pone belleza en gracia plena,

por ello con mi verso gozoso voy glosando

a mi pueblo querido, ¡mi tierra! ¡Mi Requena!

 

SUS VIÑEDOS

 

Son tus viñedos jardines

y son tus cepas riqueza.

 

Desde el Bajo ReboIlar

hasta la rambla de Estenas

una alfombra de verdores

extendida hasta la sierra

semejan un verde mar

que la brisa tremolea...

 

Viñedos, campos fecundos

que le dan fama a mi tierra.

 

Blancas palomas parecen

entre el verdor tus aldeas.

 

El run-run de los tractores

rompiendo la calma apenas

acariciando tu suelo

hacen germinar cosechas.

 

Nuestra Virgen de las Viñas,

la madre y señora nuestra,

va bendiciendo los campos

con su mirada serena.

 

Todo el sudor de tus gentes

se entierra en plantas de cepas

y así crecen esas uvas

tan arrogantes y esbeltas

que entre la pámpana verde

sueña con limpias bodegas.

 

Verde es color de esperanza,

y el verdor que te rodea,

ese verdor que te abraza,

¡verde riqueza es Requena!

 

En los altos campanarios

dormida la luna llena,

va sosteniendo romances

en noches de primavera

en un idilio amoroso

con la vid callada y quieta,

y con sus rayos, la luna,

va germinando cosechas.

 

Todos los agricultores

en las viñas se recrean

mientras entierran sudores

en las más duras tareas.

 

Podas, esporgas, rayuelos,

sulfatos, quitar las hierbas,

hasta que al morir septiembre

con uvas fuertes y prietas,

ya la vendimia se extiende

y los caminos se alegran

con las bellas requenenses

que con tijera y espuerta,

mientras recogen las uvas,

cantan, ríen y hasta rezan

dando gracias a la Virgen

porque salvó la cosecha.

 

¡Verdores te van cercando

por todas partes, Requena!

 

Requena con sus viñedos,

¡su riqueza a España ofrenda!

 

SUS VINOS...

 

Contemplando ese vino transparente

que brilla airoso por la copa llena

rebosante en sudor, de mi Requena,

a su gracia me inclino reverente.

 

En su gracia y pureza está latente

esa mezcla en trabajo, amor y pena,

sol fuerte del verano y luna llena,

las escarchas, granizos y relente.

 

Es un vino curtido en mil amores

que en la tierra dejase el campesino

mientras sembraba su ansia y su sudor.

 

¡Bendecido por Virgen de Dolores

tantas gracias encierra nuestro vino

que al beberlo le rezo con fervor!

 

A veces paseando en la bodega

cuando feliz vendimia ha terminado

y el vino ya se encuentra reposado,

el alma al contemplarlo se me anega.

 

Allí está reposando sol de vega,

allí está el sudor clarificado,

allí tras un año han terminado

penosos días de sudor y entrega.

 

Y al beber el vino mi mirada quieta

hacer brotar mi vena de poeta.

 

Y me erijo en feliz vendimiador,

y un poema en el pecho va naciendo

cantando con dulzura y con amor,

¡ese vino en el trullo envejeciendo!

 

POR ELLO.

 

Así es Requena, señores,

por su glorioso destino

Requena es cuna del vino

con sus vides en verdores.

 

Virgen de vendimiadores

en alto del monumento

vigila en todo momento

de Requena su riqueza,

¡su mirada de nobleza

dentro de mi pecho siento!

 

Y al oeste de Valencia

a esta tierra que venero,

la Requena que yo quiero,

embriagado en dulce esencia,

gozando de su presencia,

contemplando sus verdores

le doy mis versos mejores

en una entrega completa.

 

¡Qué bonito es ser poeta

entre viñedos y flores!

 

SALVADOR ZAHONERO

(Publicado en El Trullo de Julio de 1986)