La Canica es un grupo de aficionados, chicos-chicas jóvenes, de Requena y aldeas, especialmente de Campo Arcís que, con una capacidad de sacrificio, generosidad, pretensión de amistad y deseos de promoción cultural se han unido con dicho nombre, para promocionar valores humanos y culturales en los jóvenes de nuestro ambiente social y local.

     Las distintas cofradías de Requena concibieron inicialmente la idea de hacer algún acto representativo y propio de ese tiempo. Dicha idea se confió a Julián y Abel, quienes la maduraron y estudiaron hasta confeccionar un guión. Aprobado dicho guión por los mismos representantes de las cofradías, todos nos comprometimos con ilusión a dar vida representando el guión. Quedaba una última dificultad: ¿de dónde sacaríamos inicialmente tantos actores?.. Se invitó al grupo de teatro de Campos Arcís y a él se fueron sumando un sinfín de actores, principalmente de los mismos componentes de las distintas cofradías. Y tras dos meses de ensayos informales, en la Semana Santa de 1983 representamos en el teatro Principal de Requena "La pasión y muerte de Jesús". Resultó una cosa nueva que gustó al público y por tanto un aliciente y un estímulo de superación para muchos actores que sentían esta necesidad. Esto facilitó en 1984 una nueva representación de la misma obra, corregida y aumentada, en el mismo escenario. También resultó un triunfo y por tanto un optimismo más vivo de superación en los actores.

     Y aquí empieza la breve historia: tras de unas reuniones para clarificar y madurar esta idea de formar un grupo estable y con unas representaciones continuadas, me pidieron a mí, Abel, la tarea o compromiso de que me dedicara a coordinar para hacer realidad estos deseos iniciales de veintitantos jóvenes que se habían comprometido a formar un grupo.

     Al finalizar el año 1984 el grupo ya hecho quedó bautizado con el nombre de LA CANICA y se estrenó a primeros de 1985 con la primera obra titulada "¿Qué hacemos con los viejos?", que la representamos más de doce veces en Requena y aldeas de la comarca.

     Inmediatamente preparamos otra con motivo de la Semana Santa, "Nuevo proceso a Jesús en Nazaret", que representamos también en el Teatro Principal de Requena y otras aldeas.

     De cara al verano de 1985 preparamos simultáneamente "Se vuelve a llevar la guerrera larga" y "El, ella y Salomón", que coincidiendo con las distintas fiestas de los pueblos de la zona, las representamos repetidamente en distintos sitios.

     En noviembre del mismo año participamos también en la Semana Cultural de la Tercera Edad, en el Centro Cultural de los pensionistas de Requena. Todas las obras las hemos representado a los pensionistas de Requena, quienes han acudido en masa y con interés, prestando un apoyo moral.

     A lo largo de 1985 el grupo se consolidó, trabajó y se movió. Hay que tener en cuenta que todos los componentes son: estudiantes, agricultores o cualquier otro tipo de actividad que les ata y que por tanto, nuestras actividades teatrales son por las noches hasta altas horas y los domingos por la tarde.

     Al comenzar 1986, concretamente en marzo, participamos también en esa maravillosa idea-concurso que organizó la Falla Puerta del Sol, de Utiel, con la obra "La barca sin pescador", en la que obtuvimos el primer premio a la mejor actriz.

     Posteriormente, el 30 de abril la volvimos a representar en Requena a los pensionistas y el día 1 de mayo al pueblo de Requena. Y en Campo Arcís el día de su fiesta, 14 de mayo.

     Yo quisiera destacar: la capacidad de sacrificio de este grupo, pues no es fácil esta intensa actividad que he reseñado en estas líneas y teniendo en cuenta que los actores son de distintos pueblos.

     Y como segunda virtud: la generosidad y desprendimiento por parte de cada uno, que se ha costeado los gastos de realización y desplazamientos, tanto a los ensayos como a las representaciones.

     Y todo esto con ilusión. Y la ilusión sigue.

     Vale la pena, en nuestra Requena un apoyo moral, humano y económico por parte de quien se sienta comprometido en esta tarea de promoción, para estimular un grupo de jóvenes que trabajan en esta línea para enaltecer a Requena; suscitando los valores humanos y culturales en medio de nuestro difícil ambiente.

     Para que el grupo siga, es absolutamente necesario un local para reuniones y ensayos, que se pueda ir realizando y superando. De lo contrario, me temo, que su constancia se pueda romper y el responsable se pueda "quemar" por falta de lo más primario y esencial.

     Repito, vale la pena un apoyo a este grupo de jóvenes, abierto además a cuantos jóvenes quieran adherirse, en esta línea de aficionados-compañeros que luchan por enaltecer a su pueblo.

 

ABEL MOLINA

 

(Publicado en El Trullo de Julio de 1986)