Todo lo que nace del pueblo y sirve de alegre esparcimiento a sus ciudadanos perdura. Por ello aunque sea un atrevimiento pues no tengo dotes de futurista creo que la Fiesta de la Vendimia será en Requena «su fiesta», como ha ocurrido en las Fallas de Valencia, la Feria de Sevilla, los Sanfermines de Pamplona o las Semanas Santas de tantas ciudades o pueblos de nuestra España.

     A la petición de que envíe para EL TRULLO de diciembre un resumen de la Fiesta de la 1 a la X edición dije que sí inmediatamente.

 
 

     Mi problema empezó cuando pensé que el trabajo podría ser muy largo y reiterativo, pues en nuestra Revista siempre hay quien recuerda datos de otras fiestas. También al pensar que al citar nombres, podía omitir involuntariamente alguno o algunos y con toda razón las personas no mencionadas que han hecho cosas positivas por la Fiesta de la Vendimia podían con toda razón molestarse.

     Así pues veré de resumir la primera década de la entrañable y peculiar Fiesta de la Vendimia de nuestra ciudad.

     Un grupo de requenenses que durante varios años habían alegrado la vida local, con sus verbenas, obras de teatro, etc., aceptaron gustosos la feliz idea de uno de sus miembros para celebrar en Requena una fiesta en homenaje al producto rey de un extenso término, la uva en su vendimia.

     Era el 19 de septiembre de 1948, cuando se proclamó la primera Reina de la Fiesta y sus Damas.

     Más de una vez los amigos, el que tuvo la feliz idea y el que presidió el acto, me comentaron que aquel modesto homenaje a la vendimia requenense iba a adquirir la fama que fue adquiriendo, primero regional, luego nacional, para en algún año llegar a lo internacional.

     Lo mejor de nuestra fiesta es que tanto los comisionados, como las reinas y damas, han sido de los distintos estamentos sociales, creando un espíritu de convivencia que deseamos perdure.

     Cada año los miembros de las Comisiones han ido ampliando los festejos, la proclamación de la Reina y Reinas de Barrio y Damas pasó de hacerlo una verbena al incomparable marco del Principal.

     Se pasó a elegir Comisiones y Reinas Infantiles.

     Monumento alegórico que se quema el último día de los festejos.

 
 

     Certamen Literario, Cabalgata, corridas de toros, concursos de uvas, de vinos, con exposiciones regionales algunos años. Exposición de maquinaria vitivinícola. La misa, seguida de la Ofrenda de Flores y Frutos a la Virgen, y la bendición del primer mosto de nuestras uvas. Tuvimos una emisora de radio de la Fiesta de la Vendimia en la primera década.

     Con satisfacción podemos celebrar que treinta años después gracias a unos jóvenes y entusiastas requenenses podemos oír a través de las ondas a Radio Requena F.M.

     También de esos primeros años es el Himno de la Fiesta, pudiendo informar que al ver las cenizas de un monumento alegórico, lo cual lo convertía en una falla, surgió la idea de construir un monumento con materiales nobles, que varios años después ha sido una realidad al inaugurarse la 1ª fase del Monumento a la Vendimia, con sus 18 mts. de altura, cien de base y con las figuras de la pareja de vendimiadores en el centro y la Virgen de las Viñas en la parte superior, siendo todas las figuras de bronce.

     En distintas ocasiones han viajado nuestras jóvenes y sus parejas a las fallas valencianas, y algunos años en nuestras Ofrendas y Cabalgatas hemos tenido Falleras Mayores, amén de Reinas locales de las Fiestas de Ciudades y pueblos de nuestra Región Valenciana.

     Respecto al reinado de la fiesta se demostró en la primera década el que podrían ser jóvenes locales, regionales, españolas y extranjeras.

     También en esa época se hizo el Mesón del Vino y se constituyó la Comisión Permanente de la Fiesta.

     En distintos años, amén de las exposiciones-concursos de vinos y de maquinaria, se daban conferencias y actos para informar al vitivinicultor, actuando ilustres personalidades regionales y nacionales, dando el espaldarazo a ello la celebración en una de las fiestas, de la Asamblea de los enólogos españoles, cuya fundación tuvo el fuerte apoyo de los antiguos alumnos de la Enológica de Requena, y resto de Enológicas de España.

     El vino de nuestra zona era el gran desconocido, debiendo agradecer a las fiestas vendimiales que actualmente el vino de Requena es conocido en todos los mercados vitivinícolas de Europa.

 
 

     Los actuales miembros del Ayuntamiento, elegidos democráticamente, podían olvidar su color político, consiguiendo ser un bloque monolítico ante la Generalidad, para conseguir que sea un hecho la RUTA DEL VINO DE REQUENA, por la que de forma individual venimos luchando hace tiempo, deseando sea una bella realidad, pues a la maravillosa Fiesta de la Vendimia, podemos añadir lo que antiguo tenemos; La Villa con las portadas de las iglesias Santa María y el Salvador, declaradas Monumentos Nacionales, sus viejas y entrañables bodegas, con tinajas centenarias, sus plazas y callejas. El Museo Municipal, con sus distintas secciones acogidas por las centenarias piedras del antiguo convento del Carmen. Nuestra casi centenaria Enológica, la Escuela de Viticultura y Maestría enológica; tenemos en nuestra ciudad y municipio, magníficas instalaciones, a nivel europeo, para la elaboración y embotellado de vino, de concentrados, de ginebra y desde hace unos pocos años las primeras cavas del espumoso valenciano. La señorial, amplia y extensa Avenida, que algún día se hará justicia y se llamará, de la Vendimia, pasando el ilustre nombre actual a otra avenida o calle de nuestra ciudad.

     Al final de la misma podemos mostrar a nuestros visitantes, el Instituto de Enseñanza Media, Escuela de F.P., Plaza de Toros, la más importante de la región, después de la de nuestra capital, y para que nuestro final sea vinícola podemos admirar el Monumento Universal a la Vendimia, que con lo que antecede son motivos más que suficientes para que la Ruta del Vino a nuestra Comarca sea una feliz realidad.

 
 

     A ello podemos añadir que la densidad de nuestro inmenso mar de viñedos es de los mayores y más bellos de España.

     Estimados conciudadanos que hayan leído hasta aquí, disculpen el apasionamiento que he puesto en este final o resumen de la 1ª década de las Fiestas de la Vendimia, pero sería lamentable que no se unan todas las fuerzas culturales, políticas, sindicales, económicas y ciudadanas de nuestra ciudad, para que siga por méritos propios, siendo la Capital del Vino Valenciano.

F.M.B.

P.D. El 4 de diciembre, «La Nit del Vi Valenciá» (Noche del vino Valenciano), fue dedicada en Valencia, a la Fiesta de la Vendimia de Requena. Es un justo homenaje, del que deben alegrarse los requenenses.

 

(Publicado en El Trullo de Junio de 1987)