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De siempre he admirado tu limpia trayectoria al tiempo que en mi pecho el alma se extasiaba cuando fui repasando páginas de tu historia mi cariño a Requena por mil se acrecentaba.
Soy noble y laborioso como hijo de Requena, siempre como poeta te ofrendé mis amores, hoy te ofrendo otro verso, humilde hierbabuena, puesto al pie de tu escudo pletórico de honores.
Ostentas en tus casas escudos blasonados que en tus bellas fachadas pregonan hidalguía en premio de unos méritos en buena lid ganados teniendo entre tus normas coraje y valentía.
Fue el solar de Requena, en días de esplendor un defensor en firme y cumplidor de leyes. Tu solar de Requena, con él gozo mayor tuvo en bellas mansiones a Príncipes y Reyes.
Por estar sobre rocas, siendo tu fortaleza, tu valor en la lides valiente demostrabas, y al ganar las batallas con pechos en nobleza, mil victorias al pueblo con amor ofrendabas.
Pasó por tu recinto Teresa la andariega, dicen que por la Villa, sus calles paseando, por esta Villa airosa, tan noble y tan labriega escribía sus versos v fue oración brindando.
Nos dice la leyenda que el Cid en su quimera -castellano esforzado y fiel batallador- teniendo su morada en Palacio de Somera fue pensando en Valencia ser su conquistador.
El arte de la seda tu trabajo absorbía siendo feraz Requena con buenos tejedores la que a España ofrendaba su tesón día a día, tejiendo por la seda sus artes y primores.
Vigorosas moreras tu huerta sombreaban con ellos los capullos tenían alimento mientras en los telares los hombres laboraban poniendo en el trabajo su gracia y su contento
Los vientos del progreso un día te vencieron pegado a Mare Nostrum las fábricas nacían, y los mismos primores que tus hijos hicieron con máquinas modernas las sedas se tejían.
Pero entonces tus hijos, pensando en el denuedo de dedicar esfuerzos a hacer otras labores, plantaron en tu tierra la gloria del viñedo, y dejando la seda se hicieron labradores.
Roturaron los campos con fuerza y con tesón y con hoyos a azada plantaron a la viña, y enterrando en el hoyo sudores e ilusión, sembraron de verdores nuestra grata campiña,
Así fueron creciendo las viñas en mi tierra por ello al contemplarlas gráciles y ondulando semejante a mar verde llegando hasta la sierra entre este mar de vides gozoso voy rimando.
Voy rimando mis versos cantando a la alegría que da ver en sarmiento a la uva primorosa que hace brotar del alma mi recia poesía ¡mientras canto a la vid fecunda y generosa!
¡La Fiesta de la Vendimia! ¡Quien no ha vivido esta fiesta no podrá decir jamás que ha gozado por la tierra!
Un pueblo le da descanso tres días a su tarea y a la Virgen de Dolores con todo fervor festeja.
Por la Villa y Arrabal y las campesinas Peñas las calles engalanadas bañadas de luna llena van pregonando a la brisa ¡que Requena está en fiestas!
¡La Fiesta de la Vendimia! ¡Treinta y nueve rosas bellas son el ramo que se ofrece al visitante que llega!
Todas las calles se suman a un ondear de banderas de risas y de alegrías, de Comisiones que llegan en un desfile triunfal con las Damas y las Reinas creando bellos jardines con esas mozas esbeltas cuando airosas, desfilando, luciendo sus manteletas o sus bordados refajos, bellas mozas nos alegran con esa gracia que tienen las mocitas pintureras y que tuvieron la suerte de nacer en esta tierra.
¡No hay poeta que describa esa belleza que encierra un pueblo trabajador cuando a la Madre hace ofrenda de los frutos que amparó con su mirada serena!
¡Cabalgata en tu Avenida! Cuando en las carrozas regias tus mujeres van sembrando de confeti las aceras y cosechando piropos que gratamente se estrellan en unos ojos divinos que son del amor promesas...
¡Las verbenas de tus barrios! En la Villa o en las Peñas o en el céntrico Arrabal bailan alegres parejas mientras la luna se duerme por callejuelas estrechas. ¡Requena vibra gozosa en sus alegres verbenas!
¡Tus fuentes manando vinos! Requena rompe sus venas, sus venas de campesina y el mosto que recogiera brinda con su gran amor al forastero que llega con al ansia de probar ese vino que es la mezcla de sudores y trabajos vertidos en la tarea de cultivar unos campos ¡de cultivar gratas tierras!
Y al final de tu Avenida en Monumento de piedra ¡el único de este mundo que a la Vendimia se diera! dos campesinos gozosos cargada de uva su espuerta van dando la bienvenida a quienes soñando fiesta, con la ilusión en el alma, nos visitan en Requena, donde es la vendimia gozo, donde es la vendimia ofrenda a esos hombres que cultivan ¡la gloria de nuestras cepas!
(Publicado en El Trullo de Junio de 1987) |
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