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A D." Lola Armero Bolós, recordando con nostalgia aquellos tiempos en que representó a la mujer requenense con el titulo de «Mis Requena», allá por el año 1933, que se le dio en votación popular, por gran mayoría. Pequeño homenaje a una esposa y madre ejemplar.
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Creo que muchos requenenses, no se han enterado o no han dado exacta cuenta, ni tampoco se preocupan, de lo que somos y significamos en el contexto de la viticultura, tanto a escala nacional, como en la Denominación de Origen Utiel-Requena a la que pertenecemos. Como soy requenense por nacimiento y «requenísta» por vocación, me contraría esto, y creo que es un deber dar a conocer unas cifras que son oficiales y arto elocuentes. Mí más férvido deseo es que se divulguen lo más ampliamente posible, para ver de vencer la indiferencia de unos pocos (que cada vez son menos, afortunadamente). A nivel nacional: Somos el municipio de España que mayor extensión cultiva de viñedo y por lo tanto el de mayor producción vinícola, cuantitativamente hablando (no hago referencia a la calidad, que también la tenemos). Dentro de la Denominación de Origen: Lógicamente vamos en cabeza por la mayor superficie de viñedo que cultivamos, en relación con todos los municipios que la forman. He aquí algunas cifras: Superficie de viñedo que cultiva Requena..................... 20.968 Hectáreas Superficie de viñedo que cultiva Utiel................................ 9.068 Hectáreas Como vemos Utiel sigue en orden inferior a Requena con 11.900 hectáreas menos. Todos los municipios de esta Denominación presentan cifras mucho menores, por este motivo se menciona a Utiel; pero sólo con la finalidad de que nos sirva como dato comparativo. Como ampliación a lo anterior, añadiremos: Intensidad del cultivo del viñedo: Requena..................................................... 93,36 % Venta del Moro......................................... 75,36 % Utiel............................................................. 62,92 % Y como siempre, Requena encabeza esta otra relación, en la que Utiel queda en tercer lugar. Como complemento a la anterior diremos que Requena cultiva el 45,80 % de la superficie total de todos los municipios que forman esta Denominación. Estas cifras son oficiales: están tomadas de un libro editado por el Ministerio de Agricultura (edición reciente), titulado «Instituto Nacional de Denominaciones de Origen -Catastro Vitícola y Vinícola- Denominación de Origen Utiel-Requena» Páginas 14, 15, 19 Y 20. Requena es el mayor y principal centro de producción de toda la Denominación y tiene méritos o merecimientos más que suficientes para ser considerada como la capital del vino o de la viticultura. Las anteriores cifras hablan por sí solas, no precisan comentario alguno por lo que me abstengo de hacerlo. No obstante (quiero hacerlo resaltar), ocupamos un lugar secundario de la titularidad de la Denominación de Origen. Y prosiguiendo nuestra relación añadiremos algo más: Requena, posee una Estación de Viticultura y Enología, fundada en el año 1911; ha tenido directores tan ilustres como D. Rafael Janini y D. Pascual Carrión, que dejaron huellas imborrables de su fecunda gestión, sin olvidar al químico D. Valentín García Tena, autor de métodos analíticos, que han sido reconocidos por el Ministerio de Agricultura: son oficiales para los laboratorios de su dependencia. También la Escuela de Viticultura y Enología, que funciona desde 1920, inicialmente y durante bastantes años, como escuela de capataces anexa a la entonces Estación Enológica. Actualmente se encuentra ubicada en un edificio de nueva planta con buenas instalaciones y amplias dependencias, así como internado. Aquí se obtienen títulos oficiales en ambas especialidades. Esta escuela ha formado una pléyade de enólogos repartidos por toda la geografía nacional, que tienen a Requena (profesionalmente hablando), como su casa solariega. Como vemos, también desde Requena, se irradia, la técnica enológica a otras zonas vitícolas de la nación: contribuyendo así a la mejora de sus vinos. En Requena, se fabrica el primer cava valenciano ya conocido y prestigiado a escala nacional. Un jalón más en su prestigio vitivinícola. También en nuestra ciudad se alza el bellísimo Monumento Nacional a la Vendimia Española, con sus 18 metros de altura, de robusta y elegante factura, único en su género. Y a propósito de este monumento, que tanto prestigia a Requena, sugerimos que sea iluminado algunos días más en el año y no sólo por las fiestas. Sólo nos falta hacer mención de nuestra incomparable Fiesta de la Vendimia, decana de todas cuantas se celebran en España. Todo esto, nos mueve a sugerir que debemos dar publicidad a nuestra importancia vinícola. Por la carretera Madrid-Valencia, pasan diariamente cientos de personas. En forma de slogan o como se prefiera, debe existir un rótulo en caracteres bien visibles haciendo resaltar que somos el primer municipio de España en producción vinícola y el que mayor extensión posee en cultivo de la vid. En muchas ocasiones, en que ha surgido la conversación en algunos puntos de España e incluso en puntos de la Comunidad Valenciana, se quedan sorprendidos cuando les he dicho que Requena, es el municipio que más viñedo cultiva, pues están en la creencia que es otra población valenciana: a la que se lo atribuyen. Un ejemplo digno a imitar es el de cierta ciudad valenciana, que exhiben en la carretera, a la entrada de la población un rótulo bien legible que dice ser la ciudad más arrocera de España. Si nosotros también lo somos, pero en viñedo, debemos imitarle. Nadie nos puede tildar de fanfarrones, pues no es fanfarrón quien dice la verdad. Sobre este extremo, las autoridades, las cooperativas etc., tienen la palabra. Y apartándonos de la viticultura: ya en otro orden de cosas, Requena tiene en su haber muchas realizaciones, de unos años a esta parte: Los magníficos edificios del Instituto Nacional de Bachillerato, Instituto de Formación Profesional y grupos escolares, y aunque pertenece a otra época anterior mencionaremos el magnífico edificio de la Enológica, que como todos sabemos, fue construido gracias a la gestión de D. Fernando Valera Paricio, cuando fue Director General de Agricultura, pero a propósito de ello; en Requena siempre pasó inadvertido para una gran mayoría, y es que ese gran requenense que fue D. Maximiliano Iranzo muy amigo del Sr. Valera, fue el que le informó de esta necesidad y se lo pidió muy encarecidamente, como si de algo personal se tratara. Este proyecto, dormía en el panteón del olvido alrededor de los 22 años. Nuestra ciudad ha crecido tanto, que los que tuvimos que ausentamos por imperativo de las circunstancias estamos sorprendidos de los progresos que ha hecho nuestro pueblo. Surgen nuevas barriadas por todas partes; algunas de estas construcciones han sido de carácter oficial o se han llevado a cabo con ayuda estatal, pero lo más significativo es que en su gran mayoría se debe al capital privado. También es de notar, que una gran parte de habitantes de aldeas y caseríos de este término, se han trasladado a la ciudad y residen en ella. Nacieron magníficas avenidas: Gral. Varela, Cirilo Cánovas, Lamo de Espinosa, Capitán Gadea... Un interesante museo, único en la comarca. Y un recuerdo a la Escuela de Artes e Industrias, que tantos beneficios ha reportado a los hijos de esta tierra (única que existió en la comarca), que al quedarse sin subvención allá por los años veinte, siguió funcionando por lo que nunca interrumpió su bienhechora labor, con aportaciones de su Ayuntamiento, del vecindario y que es de resaltar, su claustro de profesores, que siguió dando clases desinteresadamente. Algunos de estos profesores se distinguieron: por no faltar ni una sola vez y por su puntualidad. Entre otros cabe mencionar a D. Casimiro Pino y D. Valentín García Tena. Con esto sólo se demuestra de lo que Requena es capaz y hasta dónde puede llegar. Pero demos una mirada al pasado: Adentrémonos en el barrio medieval de la Villa: vemos los nobles escudos que campean en antiguas moradas, que fueron habitadas por ilustres linajes de la Requena prócer; así como las artísticas y espléndidas fachadas de San Salvador y de Santa María, que son nuestro orgullo y nos hablan de un pasado muy noble y esplendoroso, que estamos obligados a proseguir.LUIS GARCIA GRAU
(Publicado en El Trullo de Junio de 1987) |
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