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A mi amigo Fernando Montes, en secreto. |
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Bajo el amparo antiguo de una encina, a su sombra que es luz, paz y memoria, miro las mariposas indecisas, el vuelo raudo de una golondrina...
(pienso en mi privilegio de pensar y me parece pero, caída, perversión ...Ieo la historia muerta de estos montes, el rumor de las aguas recordadas, el croar de las ranas que han desaparecido, el graznido calcáreo de la urraca, el olor de los trigos maduros, y el silencio como seda rasgada por mi respiración...
(pienso en estas palabras que ocultan lo que nombran)
Hemos nacido rotos, imposibles: una mano en la tierra y la otra en la espada, una mano que siembra, otra que mata, una mano que pide, la otra que acaricia ese misterio en llamas de un cuerpo Que se va...
¿Qué le vamos a hacer? Miro mi sombra, alejándose inútil del empleo del pájaro, la lección de la encina, la humildad de los juncos, el alma sosegada de los álamos, el secreto perfectamente claro de la tierra...
(deseamos comprar el horizonte, o convertir la paz en vacaciones, el mar en diversión, la luz en verso)
Pienso en mi privilegio de pensar bajo el amparo antiguo de la encina. Tal vez mi solo don, mi sola sombra, es este pensamiento, esta pobreza...
Los Duques, verano del 85 Juan Vicente Piqueras
(Publicado en El Trullo de Agosto de 1987) |