A mis amigos

Ramón Mari Pino y Lucía.

 

     No me digas que no, tú bien los sabes

que alla por donde vas, vas demostrando

el rotundo señorío de unas gentes

de esa Requena tuya que es de siempre.

 

     Sin voces, sin sonidos, sin laureles,

sembrando firme y hondo sencilleces

vas tranquilo, sencillo, caminando,

viviendo tu rotundo requenense.

 

     No me digas que no, mi buen amigo,

allá por donde vas o donde vienes

vas sembrando Requena, no lo niegues.

 

 

José María

 

(Publicado en El Trullo de Agosto de 1987)