|
|
|||
| En plena Restauración de la Monarquía Borbónica, pocos meses antes de que Alfonso XII falleciera (25-XI-1885), quizás en un intento de recordar a personajes ilustres requenenses con perpetua memoria, el entonces Cura Arcipreste del Salvador, D. José García Martínez, sugirió al Ayuntamiento gobernante realizar algunos cambios en el callejero de la Ciudad. Con los nombres propuestos de personajes requenenses hasta entonces un tanto olvidados y otras figuras de renombre nacional, se quiso modificar la denominación de nuestras calles. El intento no prosperó más que en una mínima parte. Era entonces Alcalde de Requena D. Anselmo Fernández, y la propuesta, que se debatió en sesión del Ayuntamiento el 19 de marzo de 1885, fue presentada y defendida por el Teniente de Alcalde, D. Nicolás Bolós. El único cambio que se realizó, aprobado por unanimidad, fue el de la Plaza de la Villa, que pasó a denominarse Plaza de Albornoz en memoria y recuerdo del comandante de armas que defendió la plaza contra el ataque carlista de 1836. Ninguna otra propuesta de cambio de denominación callejera prosperó en aquellos momentos, pues se prefirió el nombre tradicional que la historia y la costumbre habían remachado. Y no fue ni es porque las denominaciones propuestas carecieran de historia y méritos, que en cualquier pueblo menos aferrado a su tradición hubieran prosperado y exaltado, como sin duda alguna alcanzaron relevancia importantísima en su vinculación con Requena y su historia. Aquellos nombres, ya entonces algo desapercibidos por las clases requenenses aún las más doctas (y no digamos el pueblo llano) creemos merecen un pequeño recuerdo. Y a ello vamos. - La antigua calle de la Botica, hoy Hermanos López. habría de llamarse de García Dávila. Este personaje fue Secretario de Estado y Hacienda (D. Juan García Dávila) en la Corte de Felipe IV; caballero de la Orden de Santiago; fundó también en Requena el Colegio de San José y San Nicolás (1664). - La calle del Peso habría de denominarse de Alto-Mira, en recuerdo del Marqués de Alto-Mira, D. Bartolomé Ortiz de Casqueta, requenense ilustre, caballero de la Orden de Santiago, que alcanzó su marquesado siendo secretario y después Virrey de Méjico, hacia 1718.- La calle del Perul o Perú, se propuso denominarse calle de Cuenca Mata, en recuerdo de D. Mateo de Cuenca Mata, ilustre hijo de Requena, escribano real, Oidor de las Audiencias de Panamá, Santa Fe, Quito y Lima; caballero de la Orden de Calatrava, en 1700. - La calle de las Cojas hoy de Pérez Galdós, debía titularse de Trasmiera, en memoria de D. Antonio García de Trasmiera, caballero de la Orden de Santiago, inquisidor apostólico de Sicilia, obispo electo de Zamora y escritor de erudición profunda (1636). - La calle de Olivas, hoy Poeta Herrero, se titularía calle de Ibarra, en recuerdo de D. Juan de Ibarra y de la Cárcel, comandante de las galeras de Nápoles, caballero de la Orden de Calatrava y Secretario-Ministro de Obras y Bosques de Felipe II, hacia 1590. - La calle de los Frailes, hoy Maestro Sosa, se llamaría de Cifuentes, en memoria de D. Bartolomé Martínez de Cifuentes, canónigo de la Catedral de Oviedo, fundador en nuestra Parroquia de Santa María de una pía memoria para socorrer a mujeres pobres (1776). - La calle de Diezmo, hoy Marquillo, habría de llamarse del Doctor Comas, en recuerdo de D. Alberto de Comas, gran benefactor requenense, sacerdote ejemplar, que instituyó en el Salvador una pía donación para dotar con cien ducados a las huérfanas pobres (1668). |
|||
|
- La plaza del Arrabal, hoy Plaza de España, se llamaría de San Pedro Tomás, fraile carmelita, natural de Gascuña (Francia), que rigió como abad durante muchos años nuestro monasterio del Carmen (1364). Fue Arzobispo de Chipre donde alcanzó el martirio, siendo canonizado por sus méritos y su martirio. - La calle del Río Grande, hoy de Serrano Clavero, habría de cambiarse por el nombre de Heredia, en recuerdo de Fray Antonio de Heredia, carmelita reformado (Fray Antonio de Jesús) confesor y compañero de Santa Teresa y San Juan de la Cruz; (1510-1607). - La calle de Somera se llamaría de Apolonia Sánchez, santa mujer, admirada por sus virtudes, que murió en olor de santidad en 1621, Y cuyo cuerpo incorrupto yacía enterrado en la iglesia del Salvador. - La calle del Almazar, sería llamada de Benito García, personaje que llegó a ser ayudante de cámara de Enrique IV en 1469. Se llamaba Benito García de Trasmiera. - La calle del Estrecho, hoy de García González, sería llamada de jerónimo Esteban, franciscano de altas virtudes, compañero del Beato Nicolás Factor (1590). - La plaza del Portal se denominaría plaza de Alfonso VIII, que según entonces se suponía fue el conquistador de esta plaza a los moros. (Requena fue conquistada en 1238 por las tropas castellano-conquenses de Fernando III). |
![]() |
||
|
- La calle de la Plata, hoy de Pérez Arcas, se titularía de Mayans, en memoria de D. Luis Mayans y Enriquez de Navarra, que fue Ministro de Estado y de Gracia y Justicia, presidente del Congreso de Diputados, Ministro del Tribunal Supremo, nacido en Requena en 1805 y fallecido en Onteniente en 1880. - La calle de las Eras, en las Peñas, se llamaría calle de la Infanta. - La calle del Portalejo, hoy de Anselmo Fernández, se llamaría calle de Cervantes. - La calle de las Fuentes se llamaría calle del Cid.- La calle de los Alamos sería desde entonces llamada de Alfonso XI, quien concedió a Requena "42 privilegios" (así consta en el libro de actas municipal, fecha 19-III-1885).- Y, finalmente, se propuso el cambio de la plaza de la Villa por Plaza de Albornoz, única propuesta que prosperó de todas las que con buena fe se formularon por algunos ediles del entonces Ayuntamiento de Requena. Las notas biográficas de los personajes que motivaron estos cambios propuestos para el callejero requenense se han obtenido del repertorio de apellidos o relación que D. Rafael Bernabeu inserta casi al final de su documentadísima Historia de Requena, aparte de las notas cotejadas en las Actas municipales. Feliciano A. Yeves
(Publicado en El Trullo de Agosto de 1988) |
|||