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| AUTORIDADES, REQUENENSES, ADMIRADOS FUNDADORES DE NUESTRA FIESTA DE LA VENDIMIA, no he encontrado palabras para expresaros mi agradecimiento por haber hecho realidad aquella bendita idea, una más de las muchas que el grupo Arrabal tuvo en pro de la cultura y de Requena en vuestra juventud. Vuestro esfuerzo de aquel entonces, se ve compensado hoy después de más de cuarenta años, al encontrarnos aquí reunidos para imponeros el escudo de oro de nuestra fiesta, como acordó la comisión permanente en su última sesión. La llama que vosotros encendisteis al crear aquella primera fiesta, ha ido prendiendo en una legión de requenenses que con su esfuerzo y su buen hacer nos ha permitido llegar a través de los años a esta XLI edición, con la certeza de que su fuego como el del Olimpo permitirá celebrar en un futuro no ya muy lejano el primer centenario. Todo ello ha sido posible gracias a que el pueblo de Requena se sumó desde el principio con entusiasmo al desarrollo de su fiesta, sabiendo sus cabezas rectoras mantener en todo momento el espíritu que presidió vuestra idea de independencia de la misma respecto a los poderes políticos, a pesar de las dificultades económicas y las presiones a que en ocasiones se ha visto sometida, a lo largo de su ya dilatada historia. La fiesta esta viva, y goza de una vitalidad envidiable, este año ha vuelto a demostrar sus buenos reflejos y su saber estar a la altura de las circunstancias, al llegar a la elección democrática de su reina. Si analizamos brevemente la historia de la Fiesta de la Vendimia de Requena, veremos que en ella han habido reinas de variada condición, pero en todo caso reinas que siempre dieron lo mejor que tenían dentro de ellas durante su reinado; desde esta tribuna quiero expresar mi agradecimiento a todas ellas e invitar a la mujer requenense a que aspire a ser reina de nuestras futuras fiestas. Pido al Señor y a nuestra Patrona la Virgen de los Dolores, que al igual que os iluminaron en su día para crear la Fiesta de la Vendimia de Requena, nos iluminen a todos los requenenses para salvaguardar su independencia, tradición y cultura de los avatares a los que se vea sometida, que siempre serán circunstanciales en el tiempo. Debemos estar siempre vigilantes con todo lo que acontezca en nuestro entorno, próximo y lejano y dispuestos a defenderla a tiempo con orgullo y nobleza, virtudes que caracterizan a los requenenses, pero sin dejar que esa pasividad que desgraciadamente también nos define impida tener que asumir hechos consumados de difícil o imposible solución. En el momento actual y con las bases en que se asienta la nueva Fiesta de la Vendimia, creo que hemos terminado de una vez por todas con el tópico de reclamarnos fiestas populares. La Fiesta de la Vendimia que desarrolla el 99% de sus actos en la calle es la que demanda de todos los requenenses su participación y su contribución a través de la cuota del vecino para que todos los objetivos expuestos sean una realidad. ¡Requenenses, la Fiesta será lo que tu quieras que sea! Como homenaje permanente a vosotros, exhorto a los requenenses de hoy y del mañana a que año tras año sigan realizando unas fiestas con mayor esplendor si cabe, para que las disfrutéis entre nosotros o viviéndolas desde el Cielo como lo estarán haciendo en este momento vuestros compañeros Manolo, Paco y Pascual.
(Publicado en El Trullo de Diciembre de 1988) |