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| Entre 1890 Y 1936 se publicaron en nuestra ciudad más de veinte periódicos distintos, algunos de ellos durante bastantes años. Tal es el caso de "El Eco de la Región", "El Distrito", "La Güeña", "El Baluarte"', "El Cometa"... y, sobre todo, "La Voz de Requena", cuya publicación abarcó más de una década ininterrumpida. En esas publicaciones se formaron plumas eminentes como las de Nicolás Agut y Venancio Serrano Clavero, por citar dos relevantes ejemplos, e hizo sus primeros pinitos literarios nuestro actual cronista. D. Rafael Bernabeu López, en cuya pluma hemos aprendido todas las generaciones posteriores de escritores y articulistas requenenses. Allí había noticias locales, críticas al ayuntamiento de turno, manifiestos y crónicas de la política del momento, siempre arrimando el ascua a la sardina de cada periódico, algún que otro chisme, cuentos, poemas, colaboraciones más o menos artísticas, folletines por fascículos, programas de conciertos... en fin todo aquello que de por sí pudiera tener el mínimo interés en Requena. Cosas que si bien a nivel provincial no serían siquiera dignas de mención, a nivel local eran importantes y mucho; puesto que en ellos se le decía públicamente al Concejo que en tal calle no había luz o en tal otra había muchos baches y nadie remediaba aquellas situaciones, o se anunciaban en simpáticos recuadros los comercios de la localidad, o se tenía la ocasión de leer colaboraciones de requenenses que ya no residían entre nosotros. Se sabía el programa del concierto que la banda de turno iba a dar el domingo y las obras a representar por la ambulante compañía de comedias de Fulanito de Tal, en la que actuaba la primerísima y aplaudidísima actriz Menganita de Cual. Y todo esto en tan sólo cuatro caras, tres si tenemos en cuenta que la última era publicidad, y una vez a la semana. Y hubo años en que se llegaban a editar tres periódicos distintos a un tiempo, con lo cual la oferta de publicaciones con distinta forma de pensar estaba asegurada. Todos ellos ofrecían la posibilidad de la suscripción domiciliaria y había quien, dado el accesible precio de estas hojas, estaba suscrito a los dos o tres periódicos del momento. Pasada la Guerra Civil y hasta nuestros días, hay intentos de recuperar aquella tradición literaria periodiquil, pero ninguno cuaja con la fuerza suficiente para mantenerse airoso en nuestros quioscos. Tan sólo y a partir de la creación de la Fiesta de la Vendimia, "El Trullo" aparece y se consolida como único portavoz de las ilusiones literarias de Requena, acompañado, eso sí, aunque con carácter de aparición anual, de la "Revista Musical" de la Sociedad Musical "Santa Cecilia", desde 1978 hasta la fecha. La "Revista Musical" tiene, claro está, un campo de acción reducido al ambiente musical, esencialmente el relacionado con los quehaceres artísticos de su Sociedad madre y un poco menos con lo que es la música en general. Por tanto, tan sólo ciertas personas metidas en dicho ambiente nos atrevemos a colaborar con ella y la estamos llevando adelante con un mínimo de presencia y calidad aceptables. Por ello, "El Trullo" queda como único medio de expresión general de las alegrías y tristezas, alabanzas y censuras, y todo cuanto literariamente nos es dado manifestar, del sentir requenense. Pobre oferta a decir verdad. En los últimos años, y hablo de más de diez, "El Trullo" ha ido decayendo hasta convertirse en una revista insulsa. No porque los que escribimos lo hagamos muy mal, sino porque la mayoría de nosotros lleva demasiados años escribiendo aquí y los temas se repiten y se decoloran como la ropa que se ha lavado demasiadas veces. Las personas que hacen la Fiesta cada año, con toda su mejor voluntad, revisan Trullos anteriores en busca de firmas a las que pedir nuevos artículos, y en muchos casos, no es el mío, se les piden colaboraciones amables, ensalzadoras del vino, de Requena, de la Fiesta y poco a poco nuestra única revista se ha convertido en un periódico de muy buena calidad de papel, bonitos colores, pocas páginas, muchos anuncios y un precio desorbitado, no porque el imprimirlo no lo valga, sino porque lo que hay dentro no refleja el importe exigido. Y la Fiesta se queda con gran cantidad de ejemplares sin vender de un "Trullo" edulcorado de cuya compra muchos requenenses intentan zafarse por aquellos de "visto uno, vistos todos", y muchos otros lo compramos porque nos gusta ayudar a la Fiesta, pero, he de confesarlo, no nos lo leemos de "pe" a "pa", o al menos no atentamente como el periódico del domingo o la revista especializada del mes. Amigos requenenses. Nuestra ciudad hace ya mucho tiempo que necesita un periódico, un medio escrito donde podamos expresarnos con toda la frecuencia que nuestra inspiración nos exija, y donde puedan escribir todos aquellos que todavía no lo han hecho porque nadie se lo ha pedido, porque no saben que pueden colaborar en "El Trullo" por iniciativa propia o porque consideran que esta revista no es el medio apropiado para lo que ellos tienen que decir. Revisad aquellos viejos papeles, yo mismo tengo una pequeña colección de prensa requenense que puede consultar aquel que lo desee (que bonito sería tener una Hemeroteca Local). Tal vez la calidad media fuera baja, pero se decía lo que había que decir cuando era oportuno, no cada cuatro meses. Yo no sé si la idea puede ser acertada o no. Pero ¿no sacaría más dinero la Fiesta de la Vendimia si en vez de publicar un carísimo Trullo cada cuatro meses o más, publicará un periódico cada semana y lo vendiera los sábados, día de mercado, para que lo leyéramos durante el fin de semana? Las noticias acumuladas en Radio Requena, las colaboraciones, los cuentos, las críticas de la gente llana que tiene problemas con su calle, con sus impuestos locales, las crónicas de las reuniones municipales vistas desde otro ángulo que el de la Corporación en ejercicio (y perdón por olvidarme hasta aquí del "Boletín Municipal", pero considero que está hecho desde la óptica del partido que ostenta la mayoría en el Ayuntamiento en cada momento), la información de interés agrícola... y muchas más cosas podrían dar larga vida a ese "Trullo" semanal.Se que ya se ha intentado en más de una ocasión algo parecido con el mismo "Trullo". Se que la última experiencia en este campo, la del periódico "Comarca", no fue nada positiva y sí muy breve, tal vez en este caso porque a un nivel como el nuestro funcionan mejor las cosas locales que las comarcales, desgraciadamente, pero pienso que hay que seguir intentándolo porque los que ahora escribimos no tenemos más medio inmediato de salida al lector que colaborar con revistas provinciales o nacionales, casi siempre especializadas en temas concretos y a las cuales no tienen prácticamente acceso nuestros convecinos. Y desde luego, aunque uno aspire o sueñe con escribir en revistas muy importantes, hay cosas que sólo puede decir a sus vecinos, porque solamente ellos comprenderían esas palabras. Estoy seguro de que no hablo sólo por mi voz, puesto que es un tema que he comentado con otros requenenses con inquietudes literarias, aunque, eso sí, todos coincidimos en la dificultad de llevar un plan como éste adelante, y si algún estamento no oficial puede hacerlo en Requena, es la Fiesta de la Vendimia, Racimos, Comisiones, Permanente, pensadlo y tal vez este sea otro punto que ayude a renovar o mejorar los viejos esquemas de nuestra gran Fiesta. Marcial García Ballesteros.
(Publicado en El Trullo de Diciembre de 1988) |