Ya he comentado en otros artículos distintos aspectos de la Fiesta, pero como es un ente vivo y queremos que lo siga siendo, voy a plasmar mis impresiones en el medio que se utiliza como voz de la Fiesta.

     Y del Trullo voy a hablar. Me he referido, en otras ocasiones, a la necesidad de vivenciar las colaboraciones, con la búsqueda de articulistas que den nombre y calidad al Trullo. Hay muchos requenenses esparcidos por la geografía nacional que, creo, colaborarían con mucho gusto, unos con temas vínicos y otros con culturales. Pero, quizá al Trullo le falte una dirección continuada, con un equipo de ayuda que le de una línea de continuidad sin dejar de lado las secciones que entendemos como fijas. Otro apartado, a mi juicio, muy interesante sería la inclusión de unas páginas elaboradas por los Barrios; con autonomía total en cuanto a su contenido. Esto motivaría a sus componentes y daría pie para que hombres y mujeres de Requena, tuviesen un medio de expresión. Otra opinión mía es, que el soporte de la revista es muy caro, creo sinceramente que el papel en que se imprime no mejora su calidad literaria y si encarece el costo final.

     Así queda el tema, como apunte rápido pues se podrían contrastar muchas más opiniones, para entre todas intentar mejorar "nuestro Trullo".

     Otro aspecto fundamental de la imagen de la Fiesta, la dan las contrataciones. Recientemente tuve que escuchar algo que no me gustó y no tenía argumentos reales para contestar. Bandas de Música de nuestra comarca natural, se quejaban amargamente de que sus "contratos" no se habían abonado, al cabo de meses de terminar la edición anterior de la Fiesta. ¿Culpa de quién? La imagen que sufría era la de la Fiesta y sus reclamaciones justas porque dejaban sus trabajos habituales para venir a nuestra ciudad, a cumplir, no de fiesta.

     Importantísimo el adorno de calles. Circunstancias diversas han ido menguando el adorno de nuestras calles, en detrimento de las visitas de los que nos acompañan durante las fiestas y de los propios vecinos que por curiosidad natural, desean ver lo más original de los adornos. Sabemos que los costos de materiales son elevados, que la iluminación cuesta mucho, que la mano de obra recae siempre en los mismos, que las aportaciones económicas sostienen el tinglado y que son cada día más escasas. Pero hay que impulsar una acción conjunta, entre vecinos, racimos y Fiesta, para recuperar uno de los alicientes más significativos que otrora tuvo la Fiesta.

     Es de destacar, el comienzo de la noche del Arrabal. Ya tienen todos los Barrios su apartado. Ausentes, el homenaje a los requenenses que viven habitualmente fuera de Requena todo el año. Peñas, la noche del Labrador, en homenaje a las entidades y gentes del campo, pilares fundamentales de nuestra "economía". Villa, con la noche del Vino, homenaje a otras ciudades que hermanan, a través del vino, circunstancias análogas. Y Arrabal, que acertó plenamente en el homenaje al Grupo Arrabal, o mejor dicho a sus fundadores. Este logro da pie para que el Barrio de Arrabal de la F. V., no baje la guardia y siga la línea que le abrieron sus antecesores, cimentando el buen hacer de este comienzo, con otras instituciones o grupos que hicieron o siguen haciendo todo lo que pueden por Requena.

     Y por último, la obligación que tenemos todos de colaborar con el equipo que lleva este año las riendas de la Fiesta. Equipo joven, tanto en la Comisión Central como en los Barrios. Están llenos de ilusión por hacer una buena fiesta, pues no les defraudemos, aportemos nuestra ayuda con el deseo de que la XLII, no desmerezca de sus anteriores, que las supere, pues será síntoma de que ha funcionado la colaboración de todas las fuerzas. Instituciones, tanto municipales como privadas, Pueblo y componentes de la XLII Fiesta.

     Si estas líneas, sirven como aportación, para esa mejora, mejor que mejor, pues las escribo con ánimo constructivo, como siempre que hago uso de estas páginas. Con mi mejor deseo:

 

A. M. D.

 

(Publicado en El Trullo de Diciembre de 1988)