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"REQUENA": Eres palabra que potencia el abolengo innato vinatero de estos predios de fuste lagarero crecidos al amparo de tu esencia.
Es hijo del esmero y de la ciencia y no precisa de otro pregonero que tu timbre y baldón, que es compañero del galardón de vuestra antigua herencia.
Mares de cepas, islas que cultiva en rancia tradición tu casta uvera que alienta la esperanza que reaviva
la justa fama de alta cosechera al recreo en la médula festiva de tu alfoz de raigambre sarmentera 2 Símbolo de la fuerza en trazo leve, VINO, fonema de sin par renombre, apreciada palabra para el hombre, magnitud contenida en pieza breve.
VINO, palanca que al planeta mueve, si es "VINO DE REQUENA", no os asombre que al pronunciar la gala de su nombre mi acento en su pureza se renueve.
Equilibrio de aroma y de tanino, prodigio singular del artesano que asume como don de su destino
obrar ese milagro cotidiano transustanciando uva en rico vino requenense de rango soberano.
3
Mi pupila entre cientos te conoce, piedra preciosa de matiz brillante, ¡deja, Requena, que a tus vinos cante pues mi garganta bien les reconoce!
¡Deja, rosado, que tu néctar roce mi vista con tu tónica arrogante, mi paladar con tu sabor fragante y que mi olfato tu perfume goce
Os ofrenda mi lira sus cantares al viñador que por la vid trabaja y enaltecer el ritual de los lagares
y a este vino que estando en la tinaja mereciera llegarse a los altares donde la gloria de la altura baja. 4 Campiña de Requena, bello manto para elevar tu copa licorera, tu ancestral condición de vinarera me inspira la tonada que te canto.
Reina del vino, cenital del llanto del fruto de la vid; gran cosechera; en tus rampas extensas, de solera, se cierne de las vides el encanto.
El alma goza sin pagar entrada ante el diorama de esta gran bodega de Requena, que es dueña de la uvada
más agregia que dio tierra labriega donde cobra esperanzas la mirada y en su grandiosidad todo se anega.
5
Me envuelve entre tus redes el olor de aromas tenues de uva malherida, en Requena inmolada a ser bebida para olvidar las penas del amor.
Recipiente de caldos tricolor ambrosía del mundo apetecida, morada de las musas preferida, altar para el olfato y el sabor.
Hoy mis acentos sobre ti se escancian en extensas riadas de ternura, mis verbos en tu honor se transustancian
en surcos de acendrada galanura y mis ojos, Requena, no se sacian más que en tu néctar de mirada pura
6
No sabes cuánto tengo deseado contemplar tus viñedos largamente, cruzar miradas con tu mar ingente de vides, tu solar fortificado...
que en Requena te sientes más amado y con sólo un traguillo de aguardiente es el don del amor más elocuente y te despiertas más enamorado
para mirar el cielo que, sumiso,te pide una lección de enología...; ¡gracias doy a mi suerte porque quiso
mostrarme este vergel de fantasía de rango vinatero, paraíso del vino de más alta nombradía...
Al degustarte cumplo mis anhelos ¡oh, emperador de caldos valencianos! ¡Salud, a vuestros múltiples desvelos
por el vino que forjan vuestras manos, que con él brindaremos a los cielos por la PAZ y el AMOR de los humanos!
Autora: EUMELIA SANZ VACA -Valladolid-
(Publicado en El Trullo de Junio de 1990) |
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