Cuando se nos va una persona que tiene algo que decir, y sobre todo una gran persona que ha dado muchas horas de su vida, para y por la Fiesta y por consiguiente por Requena, el vacío que deja es muy difícil de llenar, en un pueblo, como el nuestro, que no anda muy sobrado de gentes que se dediquen a trabajar "por amor al arte", en colaborar con realizaciones que redunden en beneficio de los demás.

 
 

     Me estoy refiriendo a Manuel Sánchez García, más conocido como Manolo "El Pollo", Manolo fue tantas veces de la Fiesta de la Vendimia, en el Barrio Peñas, en todos los cargos y en Comisiones Centrales, tantas veces, que renuncio a contarlas. Hombre abierto y cordial, "Churrero" de carácter y "Pollo" de identificación, la fiesta le debe un reconocimiento, que aunque fuera después de habernos dejado, sería lógico y merecido, habida cuenta de lo mucho de su vida que le dedicó a ella y por añadidura a Requena.

     La noticia corrió rápida por la ciudad cuando falleció, y se constataba el sentimiento y pesar, por las muchas amistades que tenía y creo sinceramente que la familia notó el aprecio que se le profesaba. Su memoria perdurará como hombre de bien, amigo de hacer favores y de usar su carácter humano y extrovertido para tener siempre la ironía y el humor de los cuales hizo gala a lo largo de su vida. Supo sobrellevar una enfermedad que le era pesada y monótona y desde luego siento que no pudiese gozar del retiro merecido que se había ganado por la dedicación a su familia y a sus amigos, que creo éramos todos.

     Aunque hace un poco tiempo de su marcha, reitero desde aquí a su viuda e hijos el sentimiento, que creo compartido por cuantos le conocieron, y el vacío familiar que dejó se compense, siquiera un poco, por este artículo que un buen amigo suyo hace para "El Trullo", revista que él hizo en tantas ocasiones, con esfuerzos que muchas personas ignoran y otras conocemos en profundidad.

     La Fiesta sigue y seguirá por hombres que como Manolo "El Pollo", que hubieron otros también y que otros vendrán a cubrir esos huecos, que nunca se terminan de llenar porque han dejado una huella propia, con un sello irrepetible.

     Por estos hombres la Fiesta sigue y seguirá. Con su recuerdo y por su trabajo.

     Te recordaremos Manolo, pensaremos en ti cuando haya más dificultades de las normales y nos acordaremos de tus muchas colaboraciones y comparecencias para y por La Fiesta.

A. M. D.

 

(Publicado en El Trullo de Junio de 1991)