En el transcurso de varios años he podido recopilar o reunir gran cantidad de refranes; tomados de aquí y de allá, relativos a la viña y al vino; el espacio disponible no permite publicarlos todos y he seleccionado unos cuantos.

     Los hay para todas las circunstancias y situaciones de la vida, lo mismo en la fortuna que en la adversidad, para jóvenes y viejos y... algo más.

    

EL VINO Y EL INVIERNO:

     No faltan los que creen que para combatir las bajas temperaturas, da gran resultado, un vaso de buen vino.

     -Con vino añejo y pan tierno, pronto se pasa el invierno.

     -No hay mejor abrigo, que un vaso de buen vino.

     -Más abrigan buenas copas, que malas ropas.

    

EL VINO EN LA VEJEZ:

     Cuando el hombre ha llegado al otoño de su vida, cuando comienzan a blanquear las sienes, cuando ya flaquean las fuerzas:

     -Al viejo el vino, otra vez le hace niño.

     -Amigo viejo, tocino y vino añejo.

     -El vino de Jerez, buen jarabe para la vejez.

     -Pan tierno y vino añejo, dan la vida al viejo.

     -El lechón con vino generoso, al hombre viejo lo hace mozo.

     -La leche de los viejos, es el vino.

     -Come niño y crecerás, bebe viejo y vivirás.

    

EL VINO Y LA SALUD:

     -Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo (1).

     -Quien bien come y bien bebe sólo de viejo se muere.

     -Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.

     -Tras las uvas y la miel, sabe mal el vino, pero hace bien.

     -Quien tras el potaje no bebe, no sabe lo que se pierde.

     -El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.

     -Pan candeal y vino tintillo, ponen al hombre gordillo.

     -Al catarro, con el jarro.

     -Lo bebo negro, lo meo claro ¿será milagro?

     -El agua hace mal y el vino cantar.

    

EL VINO Y LOS SECRETOS:

     El vino hace a los hombres más locuaces, más afectuosos y comunicativos, también menos reflexivos y en estas circunstancias es difícil guardar secretos:

     -Donde entra el vino, la verdad sale.

     -Vino y verdad, no pueden juntos estar.

     -Después de beber cada uno dá su parecer.

     -Cuanto más vino entra, más secretos salen.

     -Todo cantor es bebedor.

     -Donde entra el beber, sale el saber.

     -A quien bebe hablar no se debe.

     -Donde entra mucho vino, sale el tino.

    

PARA LOS CAZADORES:

     -Si corres como bebes, no te se irán las liebres.

    

VINO Y AGUA:

     También se resalta la gran diferencia que existe entre beber vino o agua:

     -A cena de vino, desayuno de agua.

     -El vino para los reyes y el agua para los bueyes.

     -El agua para los sustos y el vino para los gustos.

     -El vino da fuerzas y el agua las quita.

     -Más quiero vino en vasija de barro, que agua en el mejor jarro.

     -No soy digno de beber agua, sino vino, más por remojar la palabra, beberé vino sin agua.

     -Bebí vino porque agua no hubo, que si agua hubiera vino bebiera.

     -Dijo el mosquito a la rana, más vale morir en vino que vivir en agua.

    

PARA IR DE CAMINO:

     También se insistía mucho ir provisto de buen vino al emprender una larga caminata. Naturalmente que estos axiomas nacieron como consecuencia de los largos y fatigosos que debieron ser los viajes cuando se tenían que hacer en vehículos de tracción animal; en contraste con la velocidad y rapidez que lo hacemos hoy, y la abundancia de bares y tabernas.

     -No vayas de camino sin llevar bota de vino.

     -Con pan y vino se anda el camino.

     -Sin bota de buen vino, no andes el camino.

    

PARA QUITAR PENAS:

     -A lo que no tiene remedio, cuartillo y medio.

    

LAS AMISTADES Y EL VINO:

     -Quien tiene vino, tiene vecino.

     -Quien no da de su vino, no quiere catar el del vecino.

     -Pensaba el necio que tenía buenos amigos y lo eran de su vino.

     -Amigo y vino el más antiguo.

     -Nadie que beba vino, llame borracho a su vecino.

    

SOBRE LA CALIDAD DEL VINO:

     -El vino puro dirá quién es cada uno.

     -Vino que tenga buen olor, color y sabor, suavísimo licor.

     -El pan por el color y el vino por el sabor.

     -Tras el huevo, blando o duro, vino puro.

     -Carne sin vino no vale un comino, vino sin carne algo vale.

     -Bueno es el vino cuando el vino es bueno, pero si el agua es de una fuente cristalina y clara, mejor es el vino que el agua.

     -Más vale que sobre pan, que no falte vino.

     -Aceite y vino, bálsamo divino.

     -El vino bueno es caro y el malo hace daño.

     -Beber buen vino no es desatino, lo malo es beber vino malo.

     -A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.

    

EL JAMÓN Y EL VINO:

     -Al jamón de tocino, buen golpe de vino.

     -A la sierra tocino y al aserrador vino.

     -Dijo el jamón al vino ¡bien venido seas amigo!.

     -El jamón y el vino añejo, estiran el pellejo.

     -Pon vino y jamón crudo y verás quién es cada uno.

    

EL VINO, LOS AMORES Y LAS MUJERES:

     -Vinos y amores, los más viejos son los mejores.

     -La mujer y la viña, dan al hombre alegría.

     -Mujer de dos y bodega de dos ¡no nos la dé Dios!.

    

LOS BUENOS BEBEDORES:

     -Debajo de una maja capa, hay un buen bebedor.

     -Ven lo que bebo, pero no ven la sed que tengo.

     -A buen vino no hay mal bebedor.

     -Comer y beber, todos lo saben hacer.

    

EN LAS FIESTAS:

     -Ni fiesta sin vino, ni olla sin tocino

     -Soplar y beber, no puede ser.

    

VARIOS:

     -Niño que bebe vino y mujer que habla latín, no pueden tener buen fin.

     -Sopa de vino no agacha pero emborracha.

     -Quien bien come y bien bebe hace lo que debe.

     -En la casa del mezquino, cuando hay para pan, no hay para vino.

     -Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas; pero vino, tanto, que caracoles, higos y brevas anden nadando.

     -Dame la bota y quítame la toca, una me cansa, la otra me conforta.

     -Quien con la ensalada bebe vino, ¿que será con el tocino?

     -Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.

     -Los valientes y el buen vino, duran poco.

     -¡Viva la Mancha, que da vino en lugar de agua!.

     -Quien del vino habla, sed tiene.

     -Quien al tabernero invita a beber o está borracho o lo deja a deber.

     -Si tan largo me fías el vino, pon me otro cuartillo.

     -El viejo y el horno por la boca se calientan; el viejo con vino y el horno con leña.

     -A vaso lleno, no hay engaño.

     -El español fino, con todo bebe vino.

     -Tabaco, mujer y vino, para mí no para el vecino.

     -A quien va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.

     -Maldita la llaga que el vino no sana.

     -Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.

     -Con melón y peras, vino bebas.

     -Tras lo crudo, vino puro.

     -Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.

     -Caliente la comida y la bebida fría.

     -Andar derecho y mucho beber, no puede ser.

     -Para que vino sepa a vino, hay que beber con un amigo.

     -Fuerte desgracia, no tener para vino y beber agua.

     -El borracho valiente del vino se pasa al aguardiente.

     -Cuando comas pan caliente no bebas de la fuente.

     Me dijo un requenense hace muchos años: Cuando el cuerpo me pide agua, le doy vino (no siempre debe salir con la suya), pero cuando me pide vino, le doy vino; ¡alguna vez hay que complacerlo!.

     Refranero y anecdotario sobre el vino es tan copioso o abundante que me siento obligado a dejarlo para otra ocasión.

Luis García Grau

 (1) Suplico su perdón a los señores médicos.

 

(Publicado en El Trullo de Junio de 1991)